¿Y el amor?

Esta mañana me hice esta pregunta. Y esta tarde me la respondo a mí mismo. ¿Yo he encontrado el amor? No lo sé. Creo que encuentras cuando estás preparado para encontrar.

El amor. No voy a decir mucho, nada más digo que yo he sido bastante enamoradizo en la juventud, pero bastante distante. Y caí en los errores de los novatos, pues claro, no sabes todavía distinguir a las personas ni sabes tampoco nada del amor porque es la primera vez que lo experimentas.

Después, han sido años de búsquedas y desencuentros, y me he metido en cada rollo amoroso que ¡joder con los rollos amorosos! Hasta que me dije: “paso ya de hacerme el héroe, el valiente, y el mártir, yo tiro los clavos.”

He hecho unas cuantas tonterías buscando algo inexistente que los libros llaman amor. En realidad tendría que haber buscado en el corazón de las personas y no en la filosofía del amor. Hoy ya no busco, porque sé qué es el amor, dónde y cómo y con quién existe, ya no tengo preguntas sobre el amor sino que dejo que las cosas lleguen cuando tienen que llegar si es que tienen que llegar.

¿Y creo en el amor? Sí, creo en el amor. No es algo etéreo, creo que el amor existe.

Es más, creo en el amor como una de las corrientes de vida que existen en nuestras vidas; otra corriente es la inteligencia, que es otra forma también de amar.