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Mostrando las entradas etiquetadas como Relación

Depredadores de energía

Hay personas que no la pueden evitar (la mirada sexual). Desde mi punto de vista, el gran problema es que se ha convertido en una especie de moda social. Una moda social que deja un paisaje humano bastante pobre de autenticidad. Con esto, mi reflexión personal es estar atentos, y ser un poco distantes frente a situaciones desconocidas. Pero no por esto creo que debemos cerrarnos. Cerrarse a compartir es declararse muerto, cadáver. Pienso que, en el conjunto del comportamiento humano, podemos llegar a ser demasiado peligrosos.  Existe el amor sexual, que va en relación con el cómo y de qué forma es cada cual. Y existe el amor en general, que es algo mucho más íntimo, y también aplicable al ámbito sexual, y que va también en función de cómo es cada cual. Mente podrida, da pensamientos podridos, emociones podridas, acciones podridas. Puede ser el galán más encantador, pero por lo que sea o fuere, su relación con esa persona te empobrece, te reduce, te limita, te empequeñece. Eso ...

Relaciones laborales

Me encantaría poder contar que todos los días me encuentro con ejemplos deliciosos de Humanidad. Y sí, me los encuentro, es verdad, pero en el ancho mundo de las cosas cotidianas de la sociedad, por tal y por cual, van viéndose demasiados malos ejemplos por metro cuadrado. Y no es un problema siquiera de personas individuales, concretas. No son problemas personalizados. Ni problemas tampoco de tales o cuales profesiones. Sino problema del conjunto de una sociedad y una muy diversa ramificación y diferenciación del problema. Es decir, un ejemplo, veo normal y hasta deseable que los trabajadores se animen a ser productivos, a ser eficientes y eficaces, e incluso a que sean modelos unos para otros de un mejor trabajo que repercuta hacia la empresa con la cual trabajan. Seamos competitivos, está bien, pero hagámoslo bien. Porque si no es así, fomentamos otro tipo de cosas, el voy a putearte porque eres nuevo, solamente porque eres nuevo, pero mañana podrás ser tú quien me puteas a...

En apariencia es fácil

En apariencia, es un mundo inofensivo, el mundo de la amistad. Y en apariencia es también inofensivo el iniciar una relación. En el mundo de las emociones y de los sentimientos, yo puedo entender y comprender la perspectiva de muchas personas que sienten un profundo deseo de innovar, experimentar, abrir nuevos horizontes y nuevas fórmulas de ser y convivir. La vida es fácil o la vida es difícil, según somos las personas que damos un perfil activo a esa vida. La vida nos la hacemos nosotros mismos y nosotros también formamos los puntales y los fundamentos de nuestras sociedades humanas, que son resultado de nosotros y de nuestros comportamientos. Dejamos un poco al lado el cómo son las sociedades humanas y nos centramos en el cómo somos nosotros, individualmente hablando. Y yo digo, bien, creo que la única forma es ser sinceros, verdaderos. Si no llevas interés de tener una comunicación sincera y verdadera, qué hacemos aquí, menuda contradicción. Pues bien, muchas perso...

Confianza

Confiar es maravilloso, una continua prueba, en lo desconocido, un auténtico viaje por lo desconocido. Me veo a mí mismo ahora, con todo lo ya vivido, junto a quien yo era, con tres, cinco, veinte años, qué gran diferencia, cómo las personas podemos hacernos, fabricarnos, inventarnos y reinventarnos en el transcurso de la vida. Un hecho hermoso, de apasionante confianza. La confianza invita a la confianza. Y la única forma de conocerse las personas, de verdad, es con confianza. Confianza y fuerza. Cada persona es como es. Incluso las personas más anónimas, que parece que no tienen nada interesante que decir o aportar al mundo, llevan dentro muy buenas experiencias personales. Normalmente queremos que las demás personas sientan confianza en nosotros, pero la gran pregunta es cuánto nosotros confiamos en otras personas. Por qué pedimos lo que nosotros no estamos dando con nuestro vivo ejemplo. Confiar es algo que va mucho más allá de unos valores y de una moralidad y...

Afinidad

Sí claro, para compartir, se comparte entre personas afines. Lógico. Pero el hecho básico es la educación que llevamos dentro, en nuestro corazón, que es lo que de verdad destaca sobre nuestros conocimientos o habilidades. Es el cómo hemos ido construyendo ese corazón nuestro, esa forma de ser. Yo creo que en eso está lo sustancial, pues de cómo es nuestro sentir, nuestro sentimiento, nuestras emociones, así es también nuestra finalidad, nuestro propósito, nuestra actitud de vida. No sé, la afinidad con una persona no es algo que escoges o escogemos. Vemos si somos afines o próximos a una persona o pensamos o sentimos de forma parecida, pero es una realidad hecha o fabricada por la vida, sin nuestra intervención. Nuestra naturaleza la vamos haciendo nosotros mismos, pero la naturaleza de otra persona, qué rasgos de humanidad nos unen o nos diferencian, eso es algo que está fuera de nuestra decisión personal. Es como salir a la calle y encontrar un aire limpio. Te gusta...

El mundo de las relaciones

El mundo de las relaciones es fascinante, el cual no solamente lo centro en relaciones humanas sino en todo el espacio interrelacional de conjunto. Es decir, comunicarse con las personas, comunicarse con los animales o con las plantas, comunicarse con la naturaleza viva, en estado puro, con toda su compleja antigüedad y con todo su cambio climático. Pero, fijándome ahora en la humanidad, es verdad que existe un lado violento, conflictivo, dramático, en el conjunto de la relación humana. Los innumerables ejemplos que salpican de malos ejemplos la vida humana. Pero todos esos malos ejemplos no menoscaban, no oscurecen el otro lado humano de la relación, en el que podemos conmovernos y emocionarnos por cómo son nuestros semejantes. Conmovernos ante la sabiduría de un anciano, el amor entregado de una madre o de un padre, el romántico corazón de un adolescente, las innumerables pruebas de buena conciencia, de tener buenos sentimientos dentro del cuerpo y de ponerlos en práctica. ...

Colaboración

Todo el mundo intenta parecer bueno en asuntos de colaboración. Después da el asunto en que unos no son buenos, otros no son tan buenos como dicen ser. Pero qué es eso de bondad y de maldad. Yo soy bueno por egoísmo personal. Disfruto siendo bueno. ¿Una anomalía de mi ser? Puede. Bien, soy un egoísta de eso que se llama bondad, y que parece que cuesta tanto de llevarse a la vida diaria. Soy egoísta de la vida con dignidad, que ya ni la voy a llamar la vida buena, porque me parece que es la única forma que tenemos de vivir las personas. Yo no veo que las personas podamos vivir sobre el barro o las arenas movedizas. Necesito suelo debajo de mis pies y pienso que, como yo, todas las personas que usamos los pies. Bien, donde existen unos pies se presupone que caminando hacia arriba, por la vertical del cuerpo, existe un corazón con sentimientos y existe una cabeza con algunas neuronas. Úsense. Ahora bien, qué pena, úsense, qué fácil. Comparte tu egoísmo bondadoso con m...

Interrelación humana

Debiera ser maravilloso aproximarnos, comunicarnos, interrelacionarnos. Pero la realidad es que depende de muchos factores y cosas, el tiempo, la cultura, la educación, y, en el fondo, el cómo somos. Los puntos de coincidencia en el tema de la interrelación humana, son básicamente por coincidencias emocionales o sensitivas o sentimentales. O más bien yo diría que por práctica, porque es la práctica real quien define las diferentes situaciones. Por ejemplo, son muchas las personas que hablan públicamente de derechos humanos, pero no son practicantes en su intimidad diaria. Por tanto, es un tema de viva práctica, más que propiamente un tema donde se pueda coincidir principalmente por la coincidencia intelectual. No es como estar de acuerdo en que el planeta Tierra tiene una fuerza de gravedad o estar de acuerdo si nuestro planeta es plano o es esférico o si es la Tierra quien gira alrededor del Sol o es el Sol quien gira alrededor de la Tierra. La coincidencia en el asunto de re...

Mi relación con los animales

Me pasa con los gatos y con todo bicho viviente de cualquier especie: no soporto el sufrimiento de los animales. Me estoy acordando de un perro nuevo por el pueblo; es un caso ese perro; es un caso único. Yo echo las migas a los pájaros y va el perro y se las come; y le digo: “chaval, tú, ¿qué estás haciendo?” y te mira con una carita de intentar comprenderte, con una mirada inteligente que no sabes si te está pidiendo en adopción o es que está dejando el problema de pensar para después; una monada de perro que necesita un buen baño y desparasitarlo. El perro callejero es libre, con sus parásitos a cuestas, pero libre; amigo de otro perro blanco con pintas negras, también de su pequeño tamaño, con el que recorre las calles del pueblo; me resulta ese perro llamativo porque tiene una mirada inteligente; se le nota en la mirada que el perro está haciendo un esfuerzo por comprenderte. El otro día me dio una penita… le veo en la calle sin saber dónde ir ni de dónde venir; con u...

Conocernos las personas

Yo no sé en qué proporción está la mentira con la verdad, ni el número de personas mentirosas y el número de personas verdaderas. Pero sigue habiendo de todo. Y conocer a una mala persona, es o puede ser un problema. Y conocer a una buena persona, es un motivo de felicidad. Las buenas personas. Fuera del marco moralista, una buena persona es alguien que no te hará nunca daño. No es alguien doctrinal y dogmático que se siente buena persona porque se lo dijo el catecismo o porque se lo enseñaron en la escuela. La bondad o la maldad la llevas en tu propio corazón. Te ayudará la educación que te han dado pero seguirá siendo tu naturaleza quien dirigirá tu ética o moral. Nobleza de carácter. Valentía de ser. Ese fondo también puede verse en unos primeros pasos de conocer a una persona. Comienzo a relacionarme con una persona de nobles y buenas cualidades humanas, una persona de verdad, verdadera. En mi cerebro, yo no tengo ni idea del futuro que compartiré con esa persona, pero...

Relaciones

Al llegar al cariñoso y enigmático mundo de los afectos, me noto vulnerable, con la emoción a flor de piel. Me siento más débil o más vulnerable, quizás. Es verdad que me siento seguro, pero podríamos decir que es en todo el espacio racional y práctico de la existencia humana. Es simple de comprenderse. En mi utopía de mundo interior me gustaría no tener nada conflictivo con nadie de este mundo o de cualquier mundo. Y luego, la realidad verdadera, muestra comportamientos para todos los gustos, unos con razonable fundamento y otros sin ninguna base razonable ni racional. El mundo humano es así. Con sus contradicciones. Aprendemos a vivir con ellas, intentando evitarlas. Situaciones que para mí son desagradables. Algunas relaciones han tenido la cualidad de hacer que me vuelva inmensamente retraído, que en materia afectiva es como decir “quieto parao”, no quiero nada, esto de los sentimientos es un mundo terrible de rollos y películas que no estoy dispuesto a compartir ni me veo pre...