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Mostrando entradas de agosto, 2013

El placer de escribir

Escribir de tal o de cual cosa, es, para mí, algo muy parecido a una necesidad vital, que ejecutas de forma espontánea, natural, por el puro placer de ponerla en práctica y que, además, en vez de restarte vida, parece que te diera nuevas fuerzas y nuevos horizontes de vida, junto a un nuevo entendimiento de todas las cosas de este mundo, incluyéndose a uno mismo.
Cuando escribir es algo que realizas a diario, por esa pura satisfacción de escribir, se hace primordial encontrar las condiciones que garantizan y aseguran ese estado activo de la mente, que diariamente, es capaz de sostener la continuidad de una actividad, familiarizarse plenamente con ella, digamos que vivirse la piel del escritor y la del hombre que vive y, además, escribe.
Cuando escribes porque comenzaste a escribir de pequeño y no soltaste el tema y sigues y sigues y la escritura ha sido una de tus hermosas y grandes compañías, entonces, cuando vives una realidad tranquila, que te permite organizarte y organizar tu ti…

Conocer más y mejor

Me interesa poderosamente el estudio y el conocimiento. La ciencia, en su amplio sentido de conocer más y mejor el mundo que habitamos.
Me considero un privilegiado, como creo que son todos mis contemporáneos. Vivimos en unos tiempos con unos profundos y radicales avances científicos, aunque apenas estamos prestando atención a estos grandes cambios.
Es más fácil ver el efecto de una crisis económica. O la corrupción. O la pérdida de valores éticos y morales en el comportamiento humano, que el ver las grandes cosas que han ocurrido en nuestro mundo, en estas tres o cuatro últimas décadas.
El juego de alcanzar la Luna, cinco años después de mi nacimiento, es ahora apenas nada cuando tenemos un mapa exacto de nuestro universo y cuando una sonda que lanzamos al espacio en 1977, ya ha cruzado nuestro sistema solar. Cuando tenemos un generador de partículas en el corazón de Europa y cuando hemos descubierto el mapa genético de la Humanidad. Conocemos cosas que nos parecían imposibles hace …

Desde hace apenas nada

Nunca ha sido fácil la vida, desde el principio de nuestra especie. Pero nosotros, la especie humana, hemos dejado una estela o una huella o un camino de mucho sufrimientos, mucha desolación. A pesar de todo esto, seguimos cometiendo atrocidades y barbaridades.
Pensamos que la civilización, como hoy la conocimos, ha existido desde siempre. No es cierto. Esta civilización y forma de ser, pensar y vivir que nosotros conocemos, comenzó en tiempos del Neolítico (la piedra nueva, la piedra pulimentada). El Neolítico lo tenemos aquí al lado, comparado con la larga distancia evolutiva que ya llevamos. El neolítico comenzó hace unos 10.000-20.000 años, que es decir que comenzó hace apenas nada. Llevábamos 1,8 millones de años viviendo como seres primitivos. Llegó el neolítico y en unos miles de años hemos fabricado la forma de vida que hoy conocemos. Así hemos llegado a esto que ahora llamamos superpoblación, tener un planeta superpoblado, siete mil quinientos millones de vidas, de criaturas…