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Mostrando entradas de marzo, 2014

Alegría y buen humor

Alegría y buen humor. Dos capitales importantes, en la vida de un ser humano y en el conjunto de la vida de una sociedad. Porque una sociedad con alegría y buen humor es, sin duda, una sociedad rica, longeva, feliz. Y su felicidad no es una patochada de película, sino una felicidad real. Y bien, yo creo que ha sucedido que hemos asistido al completo fracaso de todas las instituciones, si han creado a seres humanos infelices, enfermos, tristes, desnaturalizados, sin auténtico buen humor. Me hacen gracia las formas que tenemos la gente de pasarlo bien. De repente pegar un espectáculo de cohetes artificiales que acaban asesinando a cientos de pájaros. Me resulta absurdo, ridículo, estridente. Tan estridente como muchas procesiones de semana santa de los pueblos que golpean los tambores y escupen a las trompetas, porque son unos pésimos músicos y carecen de buena organización y de la principal materia prima que les reúne en esas procesiones: la fe en Cristo. Es difícil la

Violencia y manipulación

Occidente aplica criterios de género, pero no apliquemos nuestros criterios sociales de Occidente al resto del mundo. Nos miramos a veces el ombligo, creyendo que todo el planeta vive como nosotros, lo que es evidente que no es verdad. El hindú tiene una forma de pensar, el chino, el japonés, el africano. Y desde luego el papel social que representa la mujer o las mujeres no es el mismo en todas las sociedades. Hablar de la independencia de la mujer cuando resulta que en dos terceras partes del planeta son los hombres los que dirigen los destinos de todos, me parece exagerado y poco objetivo. No sé cuánto tiempo tardaremos en encontrar las respuestas, las soluciones, las fórmulas correctas de convivir pacíficamente las mujeres y los hombres, pero bueno, entretanto eso se produce –si es que se produce- esto que vivimos es lo que hay. Violencia de género y manipulación de género. Es fantástico que existe la mujer, pero en la misma forma que es bueno cuidarse o protegerse de

El valor de la amistad

¿Qué es lo que más valoro de un amigo? Me he dado cuenta que tengo una personalidad definida, una única forma de ser. No veo en mi comportamiento anomalías de esas de que te levantas un lunes de buen humor, un martes hecho una birria, un miércoles colérico. Tengo una forma de ser, con todo el mundo. Y creo que respeto y valoro a todas las personas. Pero creo que ha sido con el tiempo o con la experiencia, que he ido aprendiendo a respetarme yo mismo. Y qué pasa. Pues que (sin perder el valor a las personas) los espacios más personales o íntimos o confidenciales, quedan más reservados para personas que vemos que son afines o que comparten parecidos gustos o inquietudes a nosotros. Por ejemplo, no se me ocurre pedir a un amigo que tenga nulo oído musical que comparta conmigo la exquisitez que yo pueda sentir con la música. No va a ser por esto menos amigo mío, pero comparto con quien yo creo que puedo compartir. Qué valoro de un amigo. No sé, es que esto depende de la proximidad