De lo pequeño a lo grande
La vida es un sonido de gaviota a punto de emprender el vuelo. Una risa, un amor en la azotea, con el alba dibujándose en el fondo. Y, en el intermedio, en los escasos instantes de recreo, una paloma solitaria picotea en la ventana, de espaldas al sol, sintiendo nuestras risas. Que los llantos, los pequeños llantos de los hombres, fallezcan en la hoguera. Que las risas, las pequeñas risas de los hombres, se agranden hasta el infinito y hagan renacer el nuevo día. El amor son dos flores, desiguales, diferentes, distintas, que saben hacer crecer una espiga en torno suyo. El amor es un calzo en una mesa cuando ésta cojea, una sonrisa a tiempo y a destiempo. El amor es la bravura de los viejos guerreros conducida mansamente como a un cordero. Amoroso es aquél capacitado para amar. Amarás en otro lo que amas en ti. Si quieres amar sin causar daño, primero ámate, después ama. Vivir el amor es vivir la desnudez de ti. Nada encontrarás ...