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Mostrando las entradas etiquetadas como Amor

De lo pequeño a lo grande

La vida es un sonido de gaviota a punto de emprender el vuelo.  Una risa, un amor en la azotea, con el alba dibujándose en el fondo. Y, en el intermedio, en los escasos instantes de recreo, una paloma solitaria picotea en la ventana, de espaldas al sol, sintiendo nuestras risas. Que los llantos, los pequeños llantos de los hombres, fallezcan en la hoguera. Que las risas, las pequeñas risas de los hombres, se agranden hasta el infinito y hagan renacer el nuevo día.  El amor son dos flores, desiguales, diferentes, distintas, que saben hacer crecer una espiga en torno suyo. El amor es un calzo en una mesa cuando ésta cojea, una sonrisa a tiempo y a destiempo. El amor es la bravura de los viejos guerreros conducida mansamente como a un cordero. Amoroso es aquél capacitado para amar.  Amarás en otro lo que amas en ti. Si quieres amar sin causar daño, primero ámate, después ama.  Vivir el amor es vivir la desnudez de ti. Nada encontrarás ...

Teoría y práctica del amor

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Creo en el amor. Más que creer de una forma retórica, creo de verdad en el amor. Y es por esto que intento no tomarme el amor con ninguna flojedad o a la ligera. Ni demasiado serio porque el amor no es un entierro, pero tampoco a la ligera. Con el debido respeto, pero tuteándonos con confianza. Del amor, igual que de las grandes cosas de la vida, creemos saber algo, pero es solamente cuando nos damos de lleno con la realidad cuando entonces podemos sentir que comenzamos a comprender. Quiero decir, para alguien que no ha vivido nunca el amor, le resulta inconcebible saber qué es el amor, las formas múltiples que toma el amor. Sabe la teoría, pero en el amor, el 99,9 por ciento es práctica. La teoría sigue detrás de la práctica. El amor puede ser algo tan simple como un flechazo y un amor a primera vista, pero esto no se consigue cerrando los ojos y soñando e imaginándose que vamos a encontrar a esa persona que, a la primera mirada, ¡ay por Dios que me he quedado enamorado! Eso ...

Transparencia en el alma

Transparencia en el alma y vida en el verbo Existen fenómenos naturales, espontáneos, de escapársenos un grito de alegría cuando encontramos a alguien que es capaz de despertarnos o descubrirnos cosas nuevas o inéditas del ser humano, creo que a estos gritos de alegría dirían los viejos escritores, aquellos como el galdós y compañía, cosas de este estilo con transparencia en la descripción y vida en las palabras. Ahora ya, pensando en mi cosecha y en mi estilo propio de narrar las cosas, pienso en la llanura manchega como puedo pensar en las transparencias del alma; y digo, bien, llanura es La Mancha, pero por geografía interna creo que no soy de llanura sino de montañas y colinas y llanos; o sea, que al otro lado de la transparencia hay variedad humana. Y buscando comparaciones con el lugar manchego, esto es tierra de frontera, aquí donde la tierra no es la llanura del viñedo (al norte de aquí) sino que somos la tierra del camino (la vía augusta de los romanos, que hoy se...

Trapecistas del amor

Hay tantos amores como hombres y mujeres. Amores de pareja, de dos manos entrelazadas como el pañuelo al cuello, o el cinturón al vientre, o la comadreja a su madriguera, siempre juntos, siempre inseparables. Pero también hay amores de tres, de cinco, de siete. Incluso no se precisan números primos para dibujar la ciencia del amor. El amor, no sé, creo que es una cuerda floja más que una ciencia, el ejercicio de un equilibrista que hace piruetas en lo alto de la carpa de un circo. Los niños, entretanto, miran. Él sabe (el equilibrista) que su juego es un juego de vida, de superación. Que sus zapatillas pueden doblarse y caer desde lo alto, como Ícaro en su persistente viaje derretidor hacia el Sol.  Pero el equilibrista avanza por esa cuerda floja del amor, ajeno a que el hilo se rompa y el cuerpo se rompa contra el suelo. Sería entonces un esfuerzo inútil, un “nunca llegó”, si en el trapecio, en la dificultad del aire, en la doble inconsistencia de una vida resumida e...

El amor de siempre

En tiempos que se habla mucho de amor y de amor, es donde menos amor te encuentras o te encontrarás. El amor habla, pero el amor no se enreda con sus palabras. El amor es más de acción de vivir, de ser vital. El amor no da vueltas; el amor es directo. El amor primero es, y después ya te das cuenta que está siendo. Es una centella de rápido. Y a la vez el amor gobierna todos los tiempos, porque el amor, siendo rápido es lentíiiiiiisiiimoooo, siglos, milenios, millones de años, porque en realidad el amor que puede existir dentro de mi mente o dentro de tu mente es el amor que lleva construyendo el universo, desde que es universo, desde el principio de los tiempos. Puede parecer cosa poética, pero no es poesía decir que el amor que existe en nuestros corazones es el amor fundido con las rocas volcánicas de millones de años, el amor aéreo de millones de atmósferas y el amor geográfico de millones de kilómetros que este planeta y todos los planetas, están en un constante movimi...

Amor de verdad

Yo sé que el amor no tiene garantía ni tampoco es un utensilio de cocina que se desgasta con el uso, pero sigue siendo importante que yo le dure y el amor me dure toda la vida. Quiero decir el tiempo de vida, porque eternos ya se sabe que nadie lo somos. Un día encontramos a una persona que hace muy fáciles todas las preguntas que nos hacemos sobre el amor. Algo tiene esa persona, algo que se conecta con nosotros mismos, nuestro corazón, que nos roza el alma, que nos traspasa el cuerpo, que hace el sentir muy indescifrable de explicarse con palabras, que nos hace decir: ¡qué bien me siento con esta persona! Desaparecen todas las preguntas. Ha llegado entonces el amor. Vayamos ahora a los lados más racionales del amor.  El amor no tiene tasa, precio, medida, color ni sabor. Es invisible pero su presencia es advertida y sentida.  El amor no se exige y tampoco se mendiga. El amor no se coacciona, ni se manipula, ni se le encierra en una jaula para que...

Sueños de amor

Cuando los sueños no tienen un nombre o un documento de identidad, en tal caso, sueño con la persona adecuada. Tener sueños o no tenerlos, es una opción personal. Quien quiere tener un sueño, lo tiene. Quien no quiere tenerlo, no lo tiene. Los sueños pueden ser fantasía o imposibles o pueden ser sueños inteligentes, más prácticos, más reales y más acordes con la realidad. Soñar es distinto según cada persona. Unas personas sueñan con todas las bases construidas sin realidad práctica y otras personas son más amantes de soñar con sueños posibles, con sueños realizables. Cada persona es un mundo y es casi un hecho de suerte o de puro azar encontrar a la persona adecuada con la que establecer una práctica y un proyecto común de vida. Siendo como es un hecho que solamente necesita de sinceridad, comunicación, diálogo, no es un hecho tan fácil como queramos verlo. Te puedes pasar toda la vida sin encontrar a esa persona y de repente un día la encuentras y crees que has hecho nad...

Horizontes del amor

El tema de enamorarse es muy interesante. Deseo que todas las personas que quieran enamorarse, lo consigan esta primavera. Que la felicidad les dure o, al menos, en aquellas experiencias donde la felicidad sea pasajera, que les ofrezca nuevos horizontes de vida. Enamorarse es una de las cosas más maravillosas que pueden suceder en la vida, pero hoy es una palabra que toma nuevos significados. Queremos el amor, ahora, ya, hoy mejor que mañana. Lo queremos en plato de porcelana china, tenedor de plata, cristal de bohemia, vino de Burdeos, alfombras persas por las paredes. Algo tan hermoso como el amor y son demasiadas las veces que lo transformamos en una sustancia tóxica. La vida puede ofrecerte –si lo hace- diferentes perspectivas o ramas de un mismo árbol desde donde ver la cuestión. Yo creo que no hay normas incuestionables, ni manuales de instrucciones. Es simplemente dar con la persona adecuada y, hecho esto, saber cuidar y mantener y proteger esa relación. Pod...

Las neuronas del amor

¿Cómo es el amor?¿redondo, cuadrado, a flores, rojo, azul, verde, grande, pequeño, gigante? El amor, qué es el amor. El amor, según yo le veo, le vivo y le siento es el amor que vive en cada neurona del cerebro; el amor es el fruto de la Inteligencia. El amor vive en las neuronas, sí, pero también vive en la columna vertebral, y vive en los pies, y si se me apura también vive en los zapatos. El amor es un sentimiento, invisible, que no tiene balanzas ni medidas ni bancos donde ser intercambiado, pero, sin ser visible, el amor es visible. Todo en este mundo se mueve por amor, todo lo que el amor mueve. El amor es grande y universal; pero al hablar del amor entre una mujer y un hombre, el amor son los ojos de la mujer y los ojos del hombre que se miran mutuamente; no hay más miradas, sino la mirada infinita y cíclica que mutuamente esa mujer y ese hombre se van dedicando. ¿Es exclusivo el amor? Es exclusivo cuando las personas lo sabemos convertir en exclusivo. Exclusivo...

El amor en tiempos modernos

El amor siempre está de moda y el amor siempre está evolucionando, como las sociedades, las culturas. El reloj del tiempo siempre está en movimiento. El amor en los tiempos modernos, si hablo de mi personal aventura con el amor, se traduce en todos los clásicos romanticismos de juventud que básicamente todos tenemos, además de la primera gran experiencia que nos enseña que cuidado, el amor no siempre es divertido. Entonces es cuando vemos la cara amarga, cruda, también realista del amor. Y entonces es cuando comenzamos a seleccionar cuándo jugamos y cuándo no jugamos al eterno juego del amor. Lo que sucede es que el amor es tan puñetero que tiene también sus propias travesuras, normativas, circunstancias. Es como decir que tanto da si tenemos timón y buen gobierno en nuestra vida, el amor es así de generoso que siempre está invitándonos a participar en el nuevo juego y la nueva esperanza y los nuevos horizontes que el amor siempre despierta. Es decir, siempre estamos p...

Racional e irracional el amor

Yo veo, en mí, que no puedo amar a una persona que no es mi amiga. Ahora bien, lo que también veo es que mucha gente confunde rábanos con pepinos, tomates con berenjenas, llamamos amistad a cosas que no se parecen ni por asomo a la amistad; es ofender la palabra; y de paso llamamos amor a cosas que dices: ostras pero eso no es amor ni es nada. O sea, son temas irracionales pero, caramba, a veces hay que racionalizarlos un poco porque si no se toma por amistad y por amor cualquier cosa. Una cosa es mi teoría y otra es la práctica de lo que veo y vivo. En mi teoría todo es fácil y sencillo y natural y transparente. Mi teoría me dice que nos amamos con el corazón, con el interior que somos dentro de nosotros mismos, nos amamos de mañana, de mediodía, de tarde y de noche, con maquillaje y sin maquillaje, vestidos o desnudos, el amor toma distintos colores durante el día, porque fluye de natural, de normal, como si llevara en nuestras vidas desde el principio de nuestros días. ...

Una historia de amor

Todo lo que es auténtico, es amor. También se da el amor entre distintas especies. Estoy refugiado debajo de un balcón porque llueve con ansia, con abundancia. Una paloma viene volando, tropieza en los cables del teléfono, cae en un mar de agua que baja torrencialmente. Ahí me tienes, amigo de los animales, que la cojo en mis manos al segundo intento, lloviendo a todo llover, fuerte y con ganas de más llover. Al principio, el animal acojonado; después que mis manos le calentaban las alas mojadas para que pueda volver a volar, se ha ido calmando. Me miraba; se ha cagado dos veces, pero, bueno, ha sido por el miedo, pobrecilla. Y por último, la mar de quieta y de bien, en una sola mano; ella conmigo, qué sé yo, un total de veinte minutos hasta que ha dejado de llover. Un rato, con sus garras en mis dedos, para tranquilizarse, sintiendo el ritmo de mi sangre. Deja de llover, la echo a volar; a la primera se ha encaramado a una higuera donde va a tener todo el alimento...

Hablemos del amor

El amor, primero hay que definir qué es el amor, después y solamente entonces podré hablar del amor, de cómo vivo el amor y, en concreto, podré hablar de una relación de amor que actualmente tengo con una mujer. Pero antes, en este ingenuo y terrible mundo de las palabras, es necesario definir qué es el amor, precisamente porque es una de las grandes palabras que han sido desgastadas de tanto traer y llevar. Qué es el amor, de qué estoy hablando. Es evidente que no puedo estar hablando del amor de discoteca que une a las parejas humanas y que, a los pocos meses, tienen a un hombre borracho, bebedor de tequila, a la mujer haciendo el oficio de sufrida y maltratada esposa. Es evidente que no puedo hablar de tantos ejemplos de amor supuesto que terminan en la cloaca o en el lodazal de la experiencia, como un mal trago, una mala experiencia, un mal momento. Se ha dicho y hecho tanto, en nombre del amor, que es necesario poner un poco de orden en la palabra. Y esto es así p...

El amor y las personas

El amor no es una entidad abstracta. Es como si decimos que los valores humanos y los principios son entidades abstractas. A mí esto no me vale, el amor no es una filosofía y tampoco son una filosofía los valores humanos. Para mí, ver, sentir, pensar, es algo muy parecido. No veo oposición entre el sentir y el pensar. No veo conflicto en esas cosas. Por esto puedo ver desde la irracionalidad que puede tener el corazón (yo no lo veo irracional) y desde la sensatez o inteligencia que dejan ver los pensamientos (que no son tan fríos y tan intelectuales como se dice). Quiero con esto indicar que el cerebro no es una masa compacta de números y cifras y pensamientos y citas intelectuales. El cerebro es una máquina vital de emociones y no se sabe cuántos gramos de emoción tiene un pensamiento determinado porque tanto ellas (las emociones) como ellos (los pensamientos) forman parte de una misma realidad, que no se puede desligar una de la otra. No se puede pensar sin sentir y no se puede ...

El tiempo valida el amor

El amor es una gran materia, y es así de caprichoso que te enseña como le da la gana de enseñar. No te das cuenta del amor, hasta que llega; cómo llega; llega como le da la gana de llegar, muchas veces llega de improviso, ya ha llegado y es después que te estás dando cuenta. ¿Qué hace falta para que llegue el amor? Muchas cosas y ninguna. Es todo un conjunto de casuales casualidades que no son nada casuales. Ya ha llegado el amor, llama a la puerta, entra. El amor dice que es amor de verdad. Soy un amor de verdad, dice el amor. Te lo quedas mirando: sí, vale, anda pasa, esto ya dijiste la última vez. Quién es el amor de verdad. El amor de verdad es el que es verdadero. Quién valida la verdad. El tiempo. ¿Un segundo es suficiente para saber el tiempo que se convivirán dos personas? Sí, es suficiente, porque el primer segundo hace al segundo, el segundo hace el tercero, el tercero hace el cuarto… y así todos y cada uno de los segundos; por tanto cada ...

Los átomos del amor

Cuando hablamos de amarse dos personas, yo digo lo siguiente, que hablar del amor es como hablar de la tabla periódica de los elementos. Te ves así al amor que es capaz de convertirse en todas las acciones de vida. El amor está en tu propio sentir a ti mismo y a la vida y a las personas y criaturas de la vida. El amor no es una búsqueda exterior, sino que te vives el amor según como tú te lo estás viviendo en tu propia persona. Esto es en todas las acciones de la vida. Toda la vida humana está gobernada por el amor (cuando el amor gobierna; y si es un amor verdadero entonces será un amor inteligente). Toda la vida humana está regida y dirigida por la fuerza o el impulso del amor, en el amplio sentido vital que tiene el amor. Que es, en el ejemplo con la materia, como decir que el amor ocupa todo el espacio de realidad que materializa la tabla periódica de los elementos, capaz de convertir una entidad única (el átomo) en distintas materias, según es la organización atómica. ...

¿Y el amor?

Esta mañana me hice esta pregunta. Y esta tarde me la respondo a mí mismo. ¿Yo he encontrado el amor? No lo sé. Creo que encuentras cuando estás preparado para encontrar. El amor. No voy a decir mucho, nada más digo que yo he sido bastante enamoradizo en la juventud, pero bastante distante. Y caí en los errores de los novatos, pues claro, no sabes todavía distinguir a las personas ni sabes tampoco nada del amor porque es la primera vez que lo experimentas. Después, han sido años de búsquedas y desencuentros, y me he metido en cada rollo amoroso que ¡joder con los rollos amorosos! Hasta que me dije: “paso ya de hacerme el héroe, el valiente, y el mártir, yo tiro los clavos.” He hecho unas cuantas tonterías buscando algo inexistente que los libros llaman amor. En realidad tendría que haber buscado en el corazón de las personas y no en la filosofía del amor. Hoy ya no busco, porque sé qué es el amor, dónde y cómo y con quién existe, ya no tengo preguntas sobre el amor sino qu...