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Mostrando las entradas etiquetadas como Amistad

Gestos de ánimo

Sigue siendo una gran prueba el verme sin un brazo, el ver hasta dónde llegan mis limitaciones y mis posibilidades. Son momentos duros, no lo niego ni pongo en discusión. Para ser más exactos, muy duros. Aún con esa mucha dureza, estos momentos son más llevaderos que los dos meses precedentes. Ante mí, tengo el reto de ganarme en destrezas y habilidades cotidianas, pero también el gran desafío de salir de mí mismo. Se precisa de mucha fuerza mental y de no darse caprichos de inestabilidad emocional. Todos los gestos de ánimo y de cariño, son bien recibidos. Antiguos compañeros de trabajo se interesan por cómo me encuentro y se ofrecen en su amistad para lo que pueda necesitarles. En esta nueva etapa de vida, los amigos son importantes, los ánimos, la compañía, sentir que la vida tiene sentido, no solamente por uno mismo. La amistad es un arrimo de fuerzas, de no desanimarme en esta nueva vida de amputado, de no convertirme en una estatua griega, una venus de ni...

El amigo que se fue

Para ti, amigo, que ya te has ido a dormir, tras el viaje de la vida.  Uno para cincuenta, edad de porvenir y fortuna, y  no te dejaron cumplir. Para ti, guerrero infatigable, alma viajera por infinitos mundos. Para ti, el sol sonreirá y las nubes se alejarán por un horizonte de gloria y vidas felizmente terminadas. El ocaso será mañana un nuevo amanecer para ti. No he ido a tu entierro; no tuve fuerzas, me pudieron las ganas de rezarte una oración, aquí, en silencio, con espacios en blanco, intentando comprender porqué te has ido tan pronto. Perdóname amigo, por esta rebeldía que busca comprender en este irracional sinsentido de tu muerte, que los vivos honramos con dolor y con duelo, en esta imprevisible existencia. Gloria, mucha gloria para ti, amigo, que tu alma y tu espíritu sigan teniendo largo vuelo y encuentres las doradas arenas de la paz, gramos minúsculos de Dios esparcidos por el universo de la vida y de la muerte.

Mis amigos

Soy amigo de quien puedo ser amigo. No exijo ni obligo ni pido caer simpático; ni ser afín, ni que la amistad dure, ni que sea intensa, ni que sea una amistad de éstas inolvidables y para toda la vida. Descarto hacerme conjeturas con ninguna persona. Recibo lo que me dan y doy lo que yo tengo. Comparto con quien quiere compartir, nada más. Estoy con quien se siente bien conmigo y no estoy con quien mi compañía no le gusta. Mis amigos, son pocos. Para mí son buenos. No tienen recambio. Son únicos. Los que serán, no lo sé. Pero seré de la misma forma que soy, si bien nunca puedes decir cómo es una amistad, porque no existen dos relaciones iguales. ¿Cómo soy con mis amigos? Con ellos dejo las rivalidades, las competitividades y las tonterías, a un lado. Los amigos son intocables, sagrados para mí. Con mis amigos hago lo que no hago con otras personas, que es pasarles por alto prácticamente todo. ¿Por qué? Porque son mis amigos. Con mis amigos paso de pensar si hacen bien ...

Amigos con mayúsculas

La amistad, en mayúsculas, no se fabrica en cuatro días. Es un día a día, que a veces dura toda la vida. La amistad, en minúsculas, es la cantidad de rasgos amistosos, no menos importantes que la amistad mayúscula, que tienen lugar entre amigos ocasionales, circunstanciales. Realmente, bien mirado, todo es casualidad y casualidades, fruto de las circunstancias. Pero también existe la causalidad. Estoy contento con mis amigos y cada uno de ellos tiene un conjunto de rasgos personales o de circunstancias que ha llevado a que seamos amigos. La biografía de cómo vivimos a los amigos, nos dice también mucho de cómo es el mundo que vivimos y cómo es nuestra reacción. Algunos de mis amigos, son amigos recuperados, amigos que las circunstancias nos separaron y volvemos a vernos, al cabo de los años. Tengo pocos amigos, que respeto y valoro. Nunca les idealizo, ni busco en ellos cosas que no son o que no tienen. Les acepto como ellos son, igual que me aceptan a mí.

Cosa buena la amistad

Pensando qué cosas malas y qué cosas buenas han existido en mi vida, pensando en ellas y pesándolas, valoro infinitamente mucho más las cosas buenas; aunque he tenido pruebas un poco azarosas, me siento afortunado; y principalmente me siento afortunado porque tengo una alegría interior que hace ya tiempo que tengo funcionando, activa. Las cosas malas de mi vida han sido comprensibles cuando he podido comprenderlas. Todo lo demás, ha sido bueno. He conseguido las cosas que quería; he conseguido muchísimo más de lo ni siquiera yo me podía imaginar; he aprendido un montonazo de cosas; y me siento más vivo que hace veinte o que incluso hace treinta años. Puedo cantar esto de “gracias a la vida que me ha dado tanto” porque me siento agradecido y afortunado de que la vida está siendo generosa conmigo. Cosas buenas que me han pasado en la vida. Sobre todo la amistad. He hecho amigos de primera, personas que casualmente nos hemos conocido y que muchos de ellos han dejado huella en...

El valor de la amistad

¿Qué es lo que más valoro de un amigo? Me he dado cuenta que tengo una personalidad definida, una única forma de ser. No veo en mi comportamiento anomalías de esas de que te levantas un lunes de buen humor, un martes hecho una birria, un miércoles colérico. Tengo una forma de ser, con todo el mundo. Y creo que respeto y valoro a todas las personas. Pero creo que ha sido con el tiempo o con la experiencia, que he ido aprendiendo a respetarme yo mismo. Y qué pasa. Pues que (sin perder el valor a las personas) los espacios más personales o íntimos o confidenciales, quedan más reservados para personas que vemos que son afines o que comparten parecidos gustos o inquietudes a nosotros. Por ejemplo, no se me ocurre pedir a un amigo que tenga nulo oído musical que comparta conmigo la exquisitez que yo pueda sentir con la música. No va a ser por esto menos amigo mío, pero comparto con quien yo creo que puedo compartir. Qué valoro de un amigo. No sé, es que esto depende de la proximidad...

Amistad, hermosa palabra

La amistad es un camino. Y no tiene que ser un camino progresivo. Pueden darse amistades que parece que se estancan, pero no es realmente así. Es a lo mejor estar unos meses sin darse señales de vida, pero esto no significa que seas menos amigo de otra persona, cuando eres realmente amigo, que no es algo valorable en ningún papel sino valorable solamente dentro de tu corazón y el de esa otra persona. Dos personas son amigas cuando realmente, ellos dos, lo sienten. Entonces realmente existe la amistad. Amistad. Hermosa palabra. La amistad es una vivencia que sale fuera del marco de los estereotipos. En el transcurso de una vida nos hemos vivido distintos marcos y etapas de qué es la amistad. En la superficie, sin entrar a los fondos del asunto, podemos ver un paisaje romántico, el paisaje romántico de quien junta a sus amigos para una celebración, para una comida y un espectáculo, por ejemplo. Es una cuestión tribal, primitiva. Ya lo decía Marvin Harris, el antropólogo. En ...

Hacer amistad

No podemos caer simpáticos a todo el mundo. Yo desisto de intentar conseguirlo. Es más, ya a estas alturas de mi vida, no lo consigo. Vale, que me veo comentarios agradables, pues bueno está, los prefiero antes que los comentarios injustos, pero no sé, no hago las cosas por el comentario de nadie, ni por ser simpático a nadie. Hago las cosas por mí y por todos, que no sé bien quiénes somos todos, igual los que estamos aquí, los que vendrán, los que ya se han ido. El caso es que hago las cosas para tener tranquilo, relajado y medio feliz a mi corazón. Yo no puedo forzar una amistad. Nunca lo he hecho, tampoco quiero aprender a hacerlo. Aunque supiera cómo hacerlo, no lo haría. No me siento capaz de forzar a nadie, ni forzar los ritmos de nadie. Todo lo contrario, ver a una persona forzada me es lo mismo que ver a personas remando en galeras. Soy abierto, sí, no digo que no soy abierto, sí lo soy. Pero hay cosas que a mí no me gusta compartirlas con nadie. Hay cosas que yo l...

El valor de la amistad

La amistad se valora en todo momento de la vida; pero en especial toma un nuevo valor cuando sabes qué es tener enemigos y qué es vivir situaciones sin amigos y sí con injusticias; después de haber tenido enemigos injustificados y después de atravesar por una metamorfosis personal, caramba, te quedas suave como el cuero curtido, templado y con temple; tienes miedo de todo, pero no tienes miedo de nada. Y los signos de amistad, por supuesto que los tomas en cuenta. En fin, todo esto para decir que valoro las pequeñas cosas del día a día, igual como valoro construir relaciones auténticas con personas auténticas. Voy con un poco de retraso en esto de las relaciones auténticas, es verdad, y es por un conjunto de circunstancias inusuales, que tuve que aceptarme el recomenzar, y en este ahora de decirme: bueno, vale, tengo cuarenta y pico de tacos pero es como si tuviera veinte y me fuera al servicio militar. Estoy comenzando mi vida; personas nuevas, situaciones nuevas, todo nuevo,...

Mis amigos alados

Estoy escribiendo desde primera hora de la mañana. Llevo haciéndolo durante hora y media seguida, y la verdad, delicioso lo que ocurre fuera de esta pantalla del ordenador, en los alrededores de mi presencia física. Una delicia despertar con los trinos de los pájaros que te están diciendo “eh oye, dormilón, chaval, abre las ventanas, chico, que queremos verte”. Y las abres, y varios silbidos lejanos te dan los buenos días, y respondes, “niños, sois divinos”. Jamás pude esperar que la vida me diera el gran regalo de tener miles de pájaros de amigos y vecinos, que celebran la música de un teclado y la que este mismo escribiente pone desde el tercer piso de una casa, en la parte alta de un pueblo manchego.  Días y días de conocernos, y estábamos todos aquí, pero unos días no hacíamos la música que hoy hacemos, y otros estábamos en otras cosas. Ahora nos hemos encontrado, ellos y yo.  Ellos, esos miles de amigos alados, que un día, por el Jurásico y aún antes, fueron rept...