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Mostrando las entradas etiquetadas como FHM

Mudando la piel

Muchas gracias, compañeros y amigos de ANDADE , por esta nueva oportunidad de compartir mi experiencia personal con los lectores, que continúa los dos textos editados en los números 77 y 78 de esta revista. Qué quiero compartir con todos vosotros en estas líneas. No tiene sentido que os hable de las dudas, los cansancios, las penas o las preguntas transitorias que desaparecen sin traspasar la piel. Para los pesimismos y los pesimistas, ya hemos agotado nuestra capacidad de lectura. Sí al optimismo, pero seamos realistas. O te mueves o no avanzas, de ti depende. Lo dice un ejemplo más, mi propia vivencia. A través de ella, os quiero expresar que la vida no termina al perder una extremidad. Es por esto que existe vida y que existen caminos abiertos, después del trauma de sobrevivir a un cáncer agresivo y ser amputado de un brazo.  Vale la pena luchar y no venirse abajo, sin sentirse un mueble que nada más espera a morirse. Vale la pena caerse y levantarse las veces que h...

Fuerza y vulnerabilidad

Queridos compañeros y amigos de ANDADE , gracias por esta nueva oportunidad de compartir mi vivencia en la REVISTA de la asociación. Sois un referente de lucha y superación para mí y para todos quienes hemos vivido una amputación reciente y damos nuestros primeros pasos por este nuevo mundo y esta nueva anatomía. Remito a los lectores al anterior número de esta revista. En el resumen, intenté contarles cómo un cáncer en el brazo, un fibrohistiocitoma maligno, devino en una amputación a la altura del húmero. Las navidades del 2016 en el hospital. Han transcurrido varios meses. Frente a la inexperiencia de vivir con una extremidad menos, la fuerza se convierte en un asunto vital, de pura supervivencia en un inédito camino de avanzar o morir. Ahora, menos que nunca, no tienen cabida las medias tintas ni los autoengaños. FUERZA EN NOSOTROS MISMOS Es necesario el apoyo social y humano de nuestro entorno, entretanto voy ganando en nuevas habilidades y venzo a mis propia...

De náufragos y otras averías

Doy las gracias a Carlos Díez y a todos mis compañeros y amigos de ANDADE , por ofrecerme la oportunidad de compartir mi experiencia con todos los lectores de esta revista. Vengo a contarles mi propia vivencia con el cáncer, en la forma de un fibrohistiocitoma maligno, que me ha presentado dura batalla durante los dos últimos años, con el reciente resultado de una amputación. Después de la guerra, viene la paz. El cáncer ha firmado una tregua, que espero y deseo que será de por vida. Entretanto, frente a la pérdida de una extremidad a la altura del húmero, estoy dando los primeros pasos de encontrarme un muñón donde antes disfrutaba de un brazo y una mano. Soy novato en este nuevo mundo, tanto en el propio de vivirme esta gran aventura, como en el familiar y universal de vivir todas las amputaciones, en plural, de los 30.000 valientes, en cálculos estimados para España, que somos personas amputadas. Mi inexperiencia es total y tengo muchísimo que aprender, desde lo más bás...

Kilómetro Cero

La propia vivencia con el cáncer, en la forma de un fibrohistiocitoma maligno, me ha presentado dura batalla durante los dos últimos años, con el reciente resultado de una amputación. Frente a la pérdida de una extremidad a la altura del húmero, estoy dando los primeros pasos de encontrarme un muñón donde antes disfrutaba de un brazo y una mano. Soy novato en este nuevo mundo, tanto en el propio de vivirme esta gran aventura, como en el familiar y universal de vivir todas las amputaciones, en plural, de los 30.000 valientes, en cálculos estimados para España, que somos personas amputadas. Mi inexperiencia es total. Muchas acciones cotidianas que antes resultaban simples y fáciles, se han convertido en un ritual de supervivencia y habilidades corporales. El mundo y la vida, vistos desde un nuevo centro de gravedad y nuevos puntos de equilibrio. Cometo errores, torpezas, pero sigo apostando por la autosuperación. Me acostumbro a esta nueva versión de mí mismo que da comienzo en...

Aterrizando

Estoy todavía aterrizando, apenas a una semana de haber salido del hospital, dando mis primeros pasos por esta nueva etapa de vida. He superado una formidable batalla y me estoy reencontrando por esta nueva etapa de vida. La batalla ha sido angustiosa e interminable, con un peligroso asesino que estaba escrito en mi ADN, en mis células. Igual que sucede a los investigadores, los médicos y los afectados, también para mí el cáncer es incomprensible y por ahora indescifrable. Todas las pruebas diagnósticas que se han realizado durante mi ingreso hospitalario informan que el cáncer ha desaparecido de mi cuerpo. Lo dice la gammografía, en relación a mis huesos. Lo dice el TAC con contraste, de tórax y abdomen. Lo dicen las cuatro biopsias tomadas las 2 veces que he estado en quirófano. No puedo sino celebrar la feliz noticia, sabiendo que el fibrohistiocitoma maligno se lleva casi al 50 por ciento de las personas que escoge. Esto es la parte buena. Y la parte menos buen...

Una apuesta por la vida

En Salamanca, Hospital General de la Santísima Trinidad, 2ª planta, Pabellón San Nicolás, habitación 218. Creo que nadie vamos al hospital con el objeto de hacer amigos y ampliar nuestro círculo social. Los hospitales no son tabernas donde levantar con alegría unas jarras de cerveza, al mismo tiempo que gritamos felizmente con ese brindis que celebra un grato suceso. Los habitantes de hospital son o somos otra cosa. Este navegante fue ingresado en el hospital el pasado 22 de diciembre, 8 de la mañana. Venía con un tumor adherido a su brazo izquierdo de más de 1 kilogramo de peso, de feo y siniestro aspecto, que me había dejado la hemoglobina por los suelos, las fuerzas desaparecidas y el último recurso de una gran amputación, que se practicaría, por encima del codo, el viernes 23 de diciembre, mediodía. Hace unos días, el 23 de diciembre, me dejé el brazo izquierdo en un quirófano de Salamanca. Esto fue un viernes, al mediodía, en el Hospital General de la Santísima Trinidad...

Me interesa curarme

Jamás me interesé por el cáncer y tampoco por el FHM. Es algo que existe, que se extiende cada día más, pero que no piensas que vaya contigo y no le dejas entrar en tu horizonte personal de percepción. Eres deportista, eres activo, jamás vas al médico, no tienes por tanto razones para pensar en el cáncer y en el FHM. Un médico alemán, Hamer, asociaba el sufrimiento terrible que una persona puede notar en sus sentimientos y emociones con el desencadenante del cáncer. No lo sé. Sinceramente no sé el origen, si es externo o medioambiental de sustancias cancerígenas, si influye el factor emocional, si es la alimentación, si es una predisposición genética o si es una suma variable de todo un poco. No lo sé. Pero sé lo que he podido ver. Mi pequeña experiencia desde inicios de verano 2014 hasta la actualidad, suficiente, ya estoy ahíto, lleno de experiencia. En el 2014 me di un golpe involuntario contra la pared de un pasillo, ay, qué sensación tan extraña. Un mes o mes y medio ...

El juego mortal de las enfermedades

El cáncer se ha instalado en la sociedad occidental, sufriendo un crecimiento exponencial en los últimos años. Las expectativas de tener un cáncer son de auténtica epidemia, alarmantes. O dicho con estas palabras, uno de cada dos hombres tiene grandes posibilidades de contraer un cáncer en el transcurso de su existencia. Y una de cada tres mujeres, lo mismo.  Visto así, es terrible. ¿Uno de cada dos hombres? ¿la mitad de la población masculina? ¿una de cada tres mujeres? ¿un tercio de la población femenina? Es un auténtico desastre. A propósito de esto, me vienen varias preguntas. La primera ¿existía el cáncer con anterioridad? ¿causaba tantas muertes? ¿se consideraba en otros tipos de patologías?. Y mi pregunta anterior hace también referencia a un hecho que va en la actualidad muy asociado al cáncer, los tumores, especialmente los tumores externos. Bien, mi siguiente pregunta gira en torno a la siguiente cuestión. ¿No había cáncer antes de una fecha concreta?. O bien, ¿había cán...

Supervivientes y curados

Hoy ha sido una grata alegría poder hablar con personas curadas o en camino de serlo completamente. Supervivientes y curados. Se puede ser sobreviviente y continuar con la enfermedad del cáncer. Hablar de estar curados es un paso más, adelante, que deja el problema atrás. En mi caso, y hasta ahora, soy un simple superviviente. Ya se irá viendo el camino completo hacia la curación. Considero una auténtica hazaña todo ese camino vivencial que conduce a estar libre del problema o enfermedad, a haberlo dejado atrás. Subrayo el valor de ponerse frente a una de las situaciones más angustiosas que puede sufrir una persona, y una de las pruebas más terribles que puede poner la vida. Donde la psicología personal también juega un papel decisivo e importante. Frente a un problema tan grande y “desconocido”, invita a la esperanza un solo ejemplo de curación y de supervivencia. Más aún, cuando ha podido hacerse desde fuera del imperio sanitario. Toda verdadera hazaña o hech...

Doctrina térmica de la salud

Desde hace más de un año convivo con un Fibrohistiocitoma maligno presente en el tumor de mi brazo izquierdo. A lo largo de este tiempo, he ido sumando muchas horas de lectura, mucha búsqueda y cotejo de información, mucho ponerme al día. De toda la información que he podido encontrar, con respecto a tumores con células cancerosas, lo que me ha ofrecido mayor credibilidad han sido dos viejos amigos, cuya bibliografía conocí hace años: RAYMOND DEXTREETT, que trabaja principalmente la arcilla y las hierbas. ¿Puede hacer la naturaleza aquello que no hacen los últimos avances médicos? Es cuestión de verlo. En juego, la supervivencia. ¿Puede la arcilla hacer expulsar tumores superficiales o externos, pequeños o grandes? Puede hacerlo, pero no lo hace de un día para otro y es de preguntarse si uno mismo tiene la suficiente fuerza y disciplina para arreglarse un asunto de salud en un año cuando el sistema médico-sanitario te lo arregla en uno o en dos meses. El otro autor...