En una misma dirección
Creo que cada persona tenemos unas necesidades distintas de pareja, de acuerdo con nuestra personalidad. No existe un patrón general, de validez para todo el mundo o todas las personas. Pero cuando dos personas deciden hacer pareja estaría bien que estuvieran conformes en la forma de entender y visualizar el mundo de la pareja, tanto en cómo crecemos dentro de este espacio personal y en cómo nos debilita, qué nos satisface y qué no nos satisface. En la relación de pareja todas las circunstancias son delicadas, tanto aquellas que parece que estamos viajando en el tren de la felicidad, como aquellas otras que piden una nueva armonía, una nueva reubicación de fuerzas, con objeto de suspender, hacer desaparecer, el sentimiento de frustración, impotencia, estar preso/a de las circunstancias, no ver salidas de futuro, etc. Vivimos nuestro propio espacio de subjetividad y objetividad, y somos conscientes de las “contradicciones”, y de cómo interactúan estas “contradicciones” con nues...