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No soy ejemplo para nadie

Creo que la fuerza y el valor del tiempo, me han hecho ir madurando, cambiándome progresivamente por dentro, a veces casi sin darme cuenta, por pura inercia o costumbre de vivir diario. Es una sensación parecida a la que se puede tener cuando te cambias, integralmente, toda la ropa, pero únicamente una prenda por día. Te despiertas un miércoles, por ejemplo, te miras, te sorprendes porque creías estar en pijama y en realidad estás con un mono de faena, o estás con un traje de noche. En cualquier caso, estuvieras vestido como estuvieras, has dormido como un lirón, estupendamente. Cuando ahora observo mi propio comportamiento, me digo a mí mismo que no soy ejemplo para nadie, salvo ejemplo para mí. Con esto, me vengo a decir que no soy peor o mejor, o vengo a decir que intento no dormirme en los laureles. Intento no comerme toda la felicidad en un solo día, sino que me tomo el hecho de vivir, creo que con relativa moderación, con la tranquilidad que esto precisa. Intentando ente...

Artistas referentes

Me pongo a pensar en momentos de mi vida con personas que iban de artistas y, bueno, caramba me llevaba unos chascos… pura fachada, me sentía ridículo, haciendo y siguiendo el paripé. Ahora bien, cuando daba con un genio en estado puro, también había buenos momentos de quitarse el sombrero: el poeta Ledesma, estoy recordando, tenía una definición del amor buenísima, era algo así como sumar ingredientes como el azúcar, la taza… una composición que quedaba de lujo. Artistas, me viene a la memoria un poema largo dedicado a los artistas que me gusta cantar. Yo veo de los artistas que somos un grupo muy heterogéneo; es más, digo somos y yo no soy artista, digo antes: “soy hombre, y después intento ser artista”. Pero, si siento respeto por los artistas que no se mojan, siento un mayor respeto por los artistas con un compromiso casi absoluto por lo que hacen. Es el caso de músicos; es el caso de artistas plásticos, pintores, personas que viven el arte de una forma tan exacerbada que arte...

De la vida se aprende

Creo que cada día de la vida, me enseña algo nuevo; algo importante; dentro de la relativa importancia que pueda tener la individual vida de un hombre. Mi vida si doy traspiés, vuelo o patino, no le importa al groenlandés, el malayo o el filipino; pero debe importarme a mí. Suena a aquella cita de Hesse que decía (recordaré): yo no soy responsable de lo que otros hagan con sus vidas, pero sí soy responsable de lo que hago con mi propia vida. Todo y todos me enseñan; el sol me enseña; las nubes; el viento; los pájaros; las víboras y culebras que asoman por los caminos; los perros callejeros; el juego de luces y de formas y colores; la explosión vital de todas las primaveras; creo que el mundo es una rica y amplia escuela, el mundo en general, allí donde pongamos la mirada, quizás todo tiene una mecánica mucho más fácil que la que imaginamos a diario. Creo que la vida es un continuo aprendizaje según vamos viviendo; vivimos, experimentamos, conocemos; nada es como era hace c...

Mi asombro ante la vida

Me quedo por unos minutos, saludablemente pensando en esta cosa tan maravillosa que somos las criaturas humanas, con toda la rica y biodiversa materia viva de experiencias, vivencias, situaciones y circunstancias que nos provocamos. Vale, sí, hay muchas cosas a mejorar en esa experiencia, pero existen tantos y tan infinitos caminos que no hemos de dar nada por supuesto, por definitivo. En muchas ocasiones donde la vida parece poner en callejones sin salida, de repente cae un muro, una pared, adonde menos esperamos, abriendo una nueva vía de camino. Las personas somos terriblemente complejas y contradictorias, cuando lo somos. Yo creo que es un poco la inclinación natural o naturaleza de cada cual, junto a la educación y experiencias que cada persona nos vamos viviendo. En muchos sentidos, el cómo somos se ve, parcialmente, cuando ya somos niños, pero alcanza plenitud en nuestras edades adultas. Lo que pasa ciertamente que no nos mostramos con la misma claridad que podría h...

Afirmaciones y creencias

Escribo sobre el ser humano y me doy cuenta que escribo sobre los temas en los cuales enfoco mi atención. La vida y la muerte, la salud y la enfermedad, la paz y la violencia, la verdad y la mentira, la convivencia pacífica y los infiernos de convivencia. La vida en toda su riqueza y abundancia y la vida también desde sus menoscabos y amenazas. Y escribir sobre estas cosas, también me hacen pensar en cómo es mi mundo personal, el mundo que existe dentro de mi cerebro, mi propio mundo de afirmaciones y creencias. En este mundo personal, de afirmaciones y de creencias arraigadas dentro de mí, puedo ver una naturaleza o esencia que sirvió de materia base, de materia viva, sobre la que trabajar con aprendizaje, esfuerzo, vivencia, biografía y trayectoria. Y puedo ver este medio siglo de vida con la sombra y con la claridad diurna, todo a un mismo tiempo. Es decir, puedo ver la sombra de la especie humana, esa sombra o ese claroscuro que refleja el exceso de sufrimiento, el exc...

Las palabras me enamoran

El silencio puede ser muy expresivo pero a mí me pasa una cosa; la riqueza oral me enamora. Lo más de lo más es cuando descubro a una persona inteligente que usa la riqueza verbal para comunicarse, porque necesita comunicar su mente con el exterior; esto para mí es divino; y es divino porque me ayuda para conocer muchísimo de la vida, de otro ser humano. Lo normal es que la gente se calla las cosas que lleva por dentro, y sólo habla de las cosas que suceden por fuera. Admiro la expresión con belleza, inteligencia, y si además encuentro a una persona que gracias a su autoanálisis nos ayuda a todos (o al menos a mí) a mejor conocerme, es una suerte. Encuentro a una persona así, y reviento si no le digo que me siento contento. Hay conversaciones que tienen un calado y una profundidad que no son nada corriente; vuelvo a lo mismo, es la inteligencia actuando, es como si cada palabras fuera esencia. En la creatividad literaria, por ejemplo, se nota el amor a las palabras...

La poesía.

Me encanta la poesía. La poesía en forma de palabras. La poesía en forma de sonidos y silencios. La poesía que hacemos las criaturas humanas. Y también la poesía de una fuente, de un estanque, de las gotas de agua, del viento, de las ramas de los árboles, o de las nubes que pasan, ellas, allí, en el cielo, y nosotros aquí con los pies en la tierra. Me gusta la poesía de las palabras y me encantan los poemas de la naturaleza.

Conseguir la luna

Conseguir la Luna no pide grandes saltos, acrobacias imposibles, cohetes tripulados de última generación. Conseguir la Luna es viajar sin sofisticados trajes espaciales, poner los pies en una calle de pueblo, descubrir las estrellas del cielo en el corazón de las personas, admirar la sencillez y templanza del día a día. Conseguir la Luna es amar este paraíso terrestre, habitarnos de deseos cumplidos y pacíficas esperanzas que hoy construyen nuestras vidas en este siguiente paso. Conseguir la Luna… ya es nuestra, de todos y de nadie.

Asuntos complicados

Personalmente me ha costado entender todo un asunto desagradable, complicado de ver y complicado de vivir. A la terminación de ese asunto, he intentado, con lo mejor de mi fuerza, voluntad y energía, comenzar a aprender de nuevo qué es y cómo se materializa renacer y comenzar una vida de nuevo. Allí donde la dejaras aparcada en algún momento, rescatarte y rescatar esa vida y comenzar a ilusionarte con los hechos y actividades que realizas a diario. Comenzar a pensar en la vida en términos de felicidad, libertad, materialización de tus propias metas y objetivos, en vez de ver la vida como un espacio limitador, amenazador, violento. Esta ha sido una de las metas diarias que he tenido que alcanzar, por este nuevo comienzo. La meta de renacer, de reconstruir nuevos cimientos de vida. En ello estoy. La lucha ha sido …. no sé qué palabras emplear. De verdad que no lo sé. Puedo decir que la lucha ha sido, sigue siendo, épica, veraz, vívida, intensa. Puedo decir muchos adj...

Feliz Año Nuevo

Que el 2018 abra sus puertas a toda la Familia del CiberEspacio, y el viaje por estos 365 días ofrezca un horizonte de hermosos paisajes. Que lo natural siga siendo natural y la sencillez no nos falte bajo la piel. Que las neuronas dormidas despierten con un buen desayuno. Que la cuesta de enero se haga transitable para el pueblo llano, que siga lloviendo de pacífico sobre los campos, que el cielo siga siendo azul. Que los Reyes Magos sigan siendo tres, sin atascos ni retrasos, aunque vengan con calcetines o un frasco de colonia, de noche, guiados por la estrella de oriente. Que los niños sigan siendo niños, a su paso lento de hacerse adultos. Que los viejos no tengan prisa y siempre encuentren un quehacer y un propósito a tiempo. Que los espíritus creadores terminen ese nuevo libro que están a punto de comenzar con palabras sorprendidas y muy satisfechos lectores. Que el banquete de las vidas jóvenes crezca en infinitos comensales, los brindis se multipliq...