Entradas

El amor en tiempos modernos

El amor siempre está de moda y el amor siempre está evolucionando, como las sociedades, las culturas. El reloj del tiempo siempre está en movimiento. El amor en los tiempos modernos, si hablo de mi personal aventura con el amor, se traduce en todos los clásicos romanticismos de juventud que básicamente todos tenemos, además de la primera gran experiencia que nos enseña que cuidado, el amor no siempre es divertido. Entonces es cuando vemos la cara amarga, cruda, también realista del amor. Y entonces es cuando comenzamos a seleccionar cuándo jugamos y cuándo no jugamos al eterno juego del amor. Lo que sucede es que el amor es tan puñetero que tiene también sus propias travesuras, normativas, circunstancias. Es como decir que tanto da si tenemos timón y buen gobierno en nuestra vida, el amor es así de generoso que siempre está invitándonos a participar en el nuevo juego y la nueva esperanza y los nuevos horizontes que el amor siempre despierta. Es decir, siempre estamos p...

Supervivencia

La supervivencia, materia básica. A veces sobrevivimos y hasta incluso creemos que es un milagro el haber sobrevivido, como si las fuerzas de la supervivencia fueran más allá de nuestra propia voluntad, capacidad y recursos. La supervivencia. Todo estaría bien, muy bien, en un mundo pacífico, con personas pacíficas. No estamos en ese mundo y hay que saber adaptarse a las presentes circunstancias. Lo que no significa que hayamos de ir a todas partes con el chaleco antibalas o preparados con el chaleco salvavidas frente al riesgo de un tsunami. La inseguridad y la desprotección personal no debe ser tanta ni llegar a esos estados de tensión. Pero sí es bueno y adecuado el saber sobrevivir y, por tanto, adaptarse a los tiempos y las circunstancias actuales. La supervivencia o el instinto de supervivencia es también un conjunto de detalles concretos, de nuestra biografía personal. Por ejemplo, si por supervivencia comprendemos que no damos la confianza que sí era normal dar hace ve...

Modelos de democracia

Vayamos hoy a la cuna de la democracia. Occidente estamos vendiendo al mundo que somos el modelo a seguir. Bueno, está bien, pero en Occidente tenemos unos rollos que vale, mucha banderita, mucho escudo, mucho himno, pero oiga, ¿aquí cuándo comemos? España y otras democracias somos democracias de segunda, porque nunca nos hemos tomado en serio a la democracia. Nunca. Ni siquiera después de la muerte de Franco, en 1975. Por tanto, el hecho de ser hijo de un obrero, de un jornalero, de un campesino, poder aspirar a desarrollar tu oficio, libremente, dentro de una sociedad libre y con valores, esto está muy bien para desarrollarse en equis países, los más avanzados, los que afortunadamente, a fuerza de errores y aciertos, han ido tomando conciencia que la democracia, tal y como ya la conocemos, es necesaria. Sin embargo, ya no es lo mismo en esas democracias que, en estos años pasados, han pegado un bufido de hundimiento económico. Ahora, España y las democracias del sur ...

Racional e irracional el amor

Yo veo, en mí, que no puedo amar a una persona que no es mi amiga. Ahora bien, lo que también veo es que mucha gente confunde rábanos con pepinos, tomates con berenjenas, llamamos amistad a cosas que no se parecen ni por asomo a la amistad; es ofender la palabra; y de paso llamamos amor a cosas que dices: ostras pero eso no es amor ni es nada. O sea, son temas irracionales pero, caramba, a veces hay que racionalizarlos un poco porque si no se toma por amistad y por amor cualquier cosa. Una cosa es mi teoría y otra es la práctica de lo que veo y vivo. En mi teoría todo es fácil y sencillo y natural y transparente. Mi teoría me dice que nos amamos con el corazón, con el interior que somos dentro de nosotros mismos, nos amamos de mañana, de mediodía, de tarde y de noche, con maquillaje y sin maquillaje, vestidos o desnudos, el amor toma distintos colores durante el día, porque fluye de natural, de normal, como si llevara en nuestras vidas desde el principio de nuestros días. ...

Hacer amistad

No podemos caer simpáticos a todo el mundo. Yo desisto de intentar conseguirlo. Es más, ya a estas alturas de mi vida, no lo consigo. Vale, que me veo comentarios agradables, pues bueno está, los prefiero antes que los comentarios injustos, pero no sé, no hago las cosas por el comentario de nadie, ni por ser simpático a nadie. Hago las cosas por mí y por todos, que no sé bien quiénes somos todos, igual los que estamos aquí, los que vendrán, los que ya se han ido. El caso es que hago las cosas para tener tranquilo, relajado y medio feliz a mi corazón. Yo no puedo forzar una amistad. Nunca lo he hecho, tampoco quiero aprender a hacerlo. Aunque supiera cómo hacerlo, no lo haría. No me siento capaz de forzar a nadie, ni forzar los ritmos de nadie. Todo lo contrario, ver a una persona forzada me es lo mismo que ver a personas remando en galeras. Soy abierto, sí, no digo que no soy abierto, sí lo soy. Pero hay cosas que a mí no me gusta compartirlas con nadie. Hay cosas que yo l...

El arte musical

El arte musical es un asunto con un sentido muy personal. Existen muchas formas de hacer música y existen muchas interpretaciones de la música, tanto de aquella que nosotros mismos hacemos, o en la que participamos, como la que escuchamos de otras personas o artistas. El músico, el creador o el intérprete de música, ha formado siempre parte de las sociedades. Y en muchos o en la mayoría de los casos eran aficiones o pasiones personales, no remuneradas. En la tribu de gaiteros, todos tocaban la gaita. En la tribu de los bailes, todos eran danzantes. Esta realidad progresivamente fue comercializándose, formando parte de espectáculos musicales, que, en especial durante el transcurso de los últimos 100 años, nos lleva a considerar artistas al artesano de brazaletes y pulseras de conchas, al que se pone la gorra de medio lado y hace ruidos estridentes, al que llama música el tocar con algunas latas. En el lado opuesto, el divismo de una mercadotecnia de chicos guapos y chicas guapas, c...

Causalidad en la historia

Quiero ver la vida sin estrés, pero no es fácil; hay situaciones que te superan, que son como si fueras un barco y una gran tormenta te dejara convertido en cuatro maderos esparcidos por las aguas, llevados por las olas, un náufrago que en medio de la noche espera encontrar tierra firme, un milagro de tierra firme, al llegar el amanecer de un nuevo día. Personas y circunstancias no somos lo mismo. Las personas nacemos en unas circunstancias, pero las personas somos algo y mucho más que simples circunstancias; las personas no somos circunstanciales y las circunstancias son siempre efímeras, puras circunstancias que tienen el valor del tiempo que ellas viven, pero las personas viajamos por todas las circunstancias que nos acontecen en una vida. Llegando a la palabra circunstancia, tengo que recordar al filósofo Ortega y Gasset, que hizo célebre la frase aquella que dice: yo soy yo y mis circunstancias. Las personas somos nosotros mismos; somos cada uno de nosotras y de nosot...

El valor de la amistad

La amistad se valora en todo momento de la vida; pero en especial toma un nuevo valor cuando sabes qué es tener enemigos y qué es vivir situaciones sin amigos y sí con injusticias; después de haber tenido enemigos injustificados y después de atravesar por una metamorfosis personal, caramba, te quedas suave como el cuero curtido, templado y con temple; tienes miedo de todo, pero no tienes miedo de nada. Y los signos de amistad, por supuesto que los tomas en cuenta. En fin, todo esto para decir que valoro las pequeñas cosas del día a día, igual como valoro construir relaciones auténticas con personas auténticas. Voy con un poco de retraso en esto de las relaciones auténticas, es verdad, y es por un conjunto de circunstancias inusuales, que tuve que aceptarme el recomenzar, y en este ahora de decirme: bueno, vale, tengo cuarenta y pico de tacos pero es como si tuviera veinte y me fuera al servicio militar. Estoy comenzando mi vida; personas nuevas, situaciones nuevas, todo nuevo,...

Personal y social

Nos vaya como nos vaya la vida en lo personal, están siendo unos tiempos complicados de crisis y de grandes transformaciones en las estructuras sociales. Si esto tuviera eco solamente en la economía y en el empleo, sin dejar de ser un asunto muy preocupante, no sería tan grave como está siendo en la realidad diaria, donde son todos los ámbitos de la sociedad los que están metidos en la ecuación del problema: la salud, la educación, la sanidad, la seguridad, todo está dentro de esa batidora o túrmix de realidad en la que entran los vegetales y sale un puré de realidad. Y bueno, todos configuramos y nos nutrimos del puré comunitario del mundo en que vivimos, pero paralelamente está la trayectoria vital de cada cual. Individualmente vamos viviendo y vamos haciendo nuestro propio desarrollo personal y experiencia, al mismo tiempo que el sabor del mundo también va cambiando y transformándose. Hacia dónde, pues bueno, eso está un poco por verse, pero entretanto seguimos vivos. Está ...

En horas de siesta

Mi pueblo sigue en su sitio. Un pueblo sin ruedas. Un pueblo de tantos. España tiene más de 5000 pueblos. Éste es uno de ellos. Y no hay nada destacable que contar. Nunca hay nada destacable por contar en un día de junio como hoy, que no se ve un cristo por la calle. Los veranos por estas tierras son secarrales. No aguantan ni las moscas. Todo el mundo busca el cobijo de una sombra. Pero salgo al campo y veo vida por todas partes. Me salen mariposas al paso, de distintos colores. Veo la vida que crece, en tal o en cual árbol: la aceituna que comienza a engordar y que hace verdad el refrán que dice “si ves una aceituna por San Juan, verás cien aceitunas por navidad”. Refranes de agricultores que guardan una enseñanza sobre el medio que trabajan. La noguera junto al camino que ella sola destaca un amplio espacio de sombra, un pequeño hábitat para distintas especies, el conejo que sestea, el mirlo, el gorrión, la golondrina, la paloma torcal o paloma del campo, todos allí reunido...