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El placer de escribir

Escribir de tal o de cual cosa, es, para mí, algo muy parecido a una necesidad vital, que ejecutas de forma espontánea, natural, por el puro placer de ponerla en práctica y que, además, en vez de restarte vida, parece que te diera nuevas fuerzas y nuevos horizontes de vida, junto a un nuevo entendimiento de todas las cosas de este mundo, incluyéndose a uno mismo. Cuando escribir es algo que realizas a diario, por esa pura satisfacción de escribir, se hace primordial encontrar las condiciones que garantizan y aseguran ese estado activo de la mente, que diariamente, es capaz de sostener la continuidad de una actividad, familiarizarse plenamente con ella, digamos que vivirse la piel del escritor y la del hombre que vive y, además, escribe. Cuando escribes porque comenzaste a escribir de pequeño y no soltaste el tema y sigues y sigues y la escritura ha sido una de tus hermosas y grandes compañías, entonces, cuando vives una realidad tranquila, que te permite organizarte y organiza...

Conocer más y mejor

Me interesa poderosamente el estudio y el conocimiento. La ciencia, en su amplio sentido de conocer más y mejor el mundo que habitamos. Me considero un privilegiado, como creo que son todos mis contemporáneos. Vivimos en unos tiempos con unos profundos y radicales avances científicos, aunque apenas estamos prestando atención a estos grandes cambios. Es más fácil ver el efecto de una crisis económica. O la corrupción. O la pérdida de valores éticos y morales en el comportamiento humano, que el ver las grandes cosas que han ocurrido en nuestro mundo, en estas tres o cuatro últimas décadas. El juego de alcanzar la Luna, cinco años después de mi nacimiento, es ahora apenas nada cuando tenemos un mapa exacto de nuestro universo y cuando una sonda que lanzamos al espacio en 1977, ya ha cruzado nuestro sistema solar. Cuando tenemos un generador de partículas en el corazón de Europa y cuando hemos descubierto el mapa genético de la Humanidad. Conocemos cosas que nos parecían impos...

Desde hace apenas nada

Nunca ha sido fácil la vida, desde el principio de nuestra especie. Pero nosotros, la especie humana, hemos dejado una estela o una huella o un camino de mucho sufrimientos, mucha desolación. A pesar de todo esto, seguimos cometiendo atrocidades y barbaridades. Pensamos que la civilización, como hoy la conocimos, ha existido desde siempre. No es cierto. Esta civilización y forma de ser, pensar y vivir que nosotros conocemos, comenzó en tiempos del Neolítico (la piedra nueva, la piedra pulimentada). El Neolítico lo tenemos aquí al lado, comparado con la larga distancia evolutiva que ya llevamos. El neolítico comenzó hace unos 10.000-20.000 años, que es decir que comenzó hace apenas nada. Llevábamos 1,8 millones de años viviendo como seres primitivos. Llegó el neolítico y en unos miles de años hemos fabricado la forma de vida que hoy conocemos. Así hemos llegado a esto que ahora llamamos superpoblación, tener un planeta superpoblado, siete mil quinientos millones de vidas, de criatu...

En un lugar de La Mancha…

Nos hallamos en un lugar vigía del sureste de la provincia de Ciudad Real, desde el cual podremos divisar, al nordeste, la población de Almedina. Al oeste, la población de Puebla del Príncipe. Al sur, a unos 30 kilómetros, las poblaciones de Génave y Villarrodrigo. Y al oeste, a unos 3 kilómetros, la población de Terrinches, en cuyo término municipal nos encontramos. Estamos en una colina, orientada al sur, desde la que divisamos una amplia panorámica, de los pasos que salen del valle del Guadalquivir al Levante. En el trazado de la vía augusta romana que va de Cádiz a Tarragona. En este lugar, unos habitantes de hace 4000 años, desarrollan un poblado fortificado, en el paraje ahora conocido como castillejo del bonete. Otros vestigios de aquel mismo pueblo, sin excavar, en el paraje conocido como Robreos, en lo alto de una loma puntiaguda y un asentamiento, también sin excavar, a unos 500 metros de la torre de Robreos. Este asentamiento está situado sobre una superficie pl...

La radio

Las tertulias radiofónicas me recuerdan a las telenovelas en blanco y negro. Me recuerdan a una plaza llena de palomas, la Plaza España, lugar de reunión de emigrantes peninsulares, adonde yo iba, de niño, muchas veces. Una de éstas veces, un acontecimiento. La gran estrella radiofónica María Salerno, había llegado, y, en aquella Plaza de España, iba a firmar autógrafos y fotografías dedicadas. Y yo iba con mi madre, que estaba toda ilusionada con la estrella radiofónica del momento. Eran los tiempos donde madres y abuelas se pasaban con la compañía de la radio, de las novelas radiofónicas, de la imitación de sonidos como los cascos de caballos, la lluvia, cosas impensables que eran transmitidas por la singularidad de un aparato que hablaba. Por supuesto, los niños que éramos entonces no podíamos imaginarnos que los aparatos que hablan iban a multiplicarse y a convertirse en algo cotidiano en nuestras vidas. Pero estaba claro que no habíamos visto aún una televisión. Creo que ...

Un edificio de dos plantas

Quizás podemos ver la vida como un edificio de dos plantas. En la primera, tenemos dos grandes habitaciones, la que es nuestra naturaleza individual, nuestros rasgos individuales, personales, nuestra forma de ser. La segunda, nuestras circunstancias, tanto las particulares como las generales. Estos son los dos marcos básicos o fundamentales de nuestra vida. Con ellos dos tejemos la experiencia. En la planta superior o segunda planta, encontramos la suerte y encontramos el destino. Eran conceptos que no sabíamos si existían, pero que sí podemos percibirlos en el transcurrir o en la experiencia de la vida. Podemos vivir erráticos, sin rumbo, sin destino y sin norte. Podemos vivir con un destino, un destino de libertad, libremente elegido por nosotros mismos. Es fácil o es difícil; en cada vida, en cada ejemplo es diferente. Mirar esto es mirarlo sin las grandes palabras de los libros. Quiero decir, no deseemos cosas que nos provocan más perjuicio que beneficio. Existen veces...

Vivir el propio espectáculo

De siempre me ha gustado escuchar a las personas mayores, que no tienen prisa para contar una historia, que parece que van a contar la historia de todas las historias. Es ir a la casa de alguien que tenga 80 años, es encontrarse con alguien, en el banco de alguna plaza, tener dos o tener tres horas por delante para poder contar, a la sombra de los árboles, una buena historia. Es fácil que yo me sienta a gusto en la compañía de alguien, pero con quienes más fácil me siento es con quienes viven su vida, sin alterarse. Es decir, hay dos formas de ver la vida. Una es la forma de vivir como si estuviéramos aquí eternamente y fuéramos a seguir eternamente. Entonces hacemos las cosas de siempre, las de todos los días. Otra segunda forma es vivir como si fuéramos turistas de la vida, vamos fotografiando todo, tomando apuntes de todo, estudiando todo, analizando todo, pero desde la perspectiva del turista que vacacionalmente viene a pasar un tiempo de turismo, del que no es aborigen o nati...

Política

Una de las grandes actividades humanas, la política, noble vocación, noble profesión. Pero la profesión es noble si las personas que se dedican a ella, también son nobles o actúan con nobleza, con horizonte, con amplitud y con responsabilidad. Y política, en algún sentido, es todo, pero cuidado con la temible idea de la política, porque antes de esta noble actividad está aún la más noble de la filosofía, del saber, que debe ser igualmente responsable, por tanto todos van unidos, a ennoblecer aún más el ejercicio práctico de la política. Y política no es verdaderamente el carácter expoliador que la propaganda actual reparte por doquier. Política es algo mucho más generoso, bueno y noble. Realmente, cuando hablamos de recursos agrícolas, de recursos básicos, agua, madera, ríos, basura, estamos hablando también de política. En algún sentido podríamos decir que educarnos a convivir, ayudarnos a convivir, es realmente la ciencia de la política, pero admitamos también que la pol...

Construyendo vida

En el realismo de fabricar las propias costumbres, te centras en las costumbres diarias, pero lo haces por el propio placer que obtienes en ellas, sean cuales sean. Y compruebas todo un ciclo completo, como el ciclo de plantar una semilla, cosechar unos frutos, cocinar y comérselos o llevar al mercado, venderlos y adquirir nuevos recursos para seguir haciendo lo mismo. Creo que si tuviera que destacar algo sobre todas las opciones que se presentan en la vida, destacaría el valor de los hechos diarios, el valor del comportamiento diario, tradicional, a través del cual nos identificamos o a través del cual expresamos nuestra personalidad. El valor de los hechos diarios es, además de valorar los sucesos y noticias del día a día, también aprender a una sana visión mental de la vida personal y de las vidas en general. Muchas veces no son las circunstancias nuestro mayor tormento, sino nosotros mismos, aquellas cosas detrás de las que corremos, como si nos fuera la vida con ellas y ...

Amistad, hermosa palabra

La amistad es un camino. Y no tiene que ser un camino progresivo. Pueden darse amistades que parece que se estancan, pero no es realmente así. Es a lo mejor estar unos meses sin darse señales de vida, pero esto no significa que seas menos amigo de otra persona, cuando eres realmente amigo, que no es algo valorable en ningún papel sino valorable solamente dentro de tu corazón y el de esa otra persona. Dos personas son amigas cuando realmente, ellos dos, lo sienten. Entonces realmente existe la amistad. Amistad. Hermosa palabra. La amistad es una vivencia que sale fuera del marco de los estereotipos. En el transcurso de una vida nos hemos vivido distintos marcos y etapas de qué es la amistad. En la superficie, sin entrar a los fondos del asunto, podemos ver un paisaje romántico, el paisaje romántico de quien junta a sus amigos para una celebración, para una comida y un espectáculo, por ejemplo. Es una cuestión tribal, primitiva. Ya lo decía Marvin Harris, el antropólogo. En ...