Entradas

Confianza

Confiar es maravilloso, una continua prueba, en lo desconocido, un auténtico viaje por lo desconocido. Me veo a mí mismo ahora, con todo lo ya vivido, junto a quien yo era, con tres, cinco, veinte años, qué gran diferencia, cómo las personas podemos hacernos, fabricarnos, inventarnos y reinventarnos en el transcurso de la vida. Un hecho hermoso, de apasionante confianza. La confianza invita a la confianza. Y la única forma de conocerse las personas, de verdad, es con confianza. Confianza y fuerza. Cada persona es como es. Incluso las personas más anónimas, que parece que no tienen nada interesante que decir o aportar al mundo, llevan dentro muy buenas experiencias personales. Normalmente queremos que las demás personas sientan confianza en nosotros, pero la gran pregunta es cuánto nosotros confiamos en otras personas. Por qué pedimos lo que nosotros no estamos dando con nuestro vivo ejemplo. Confiar es algo que va mucho más allá de unos valores y de una moralidad y...

Afinidad

Sí claro, para compartir, se comparte entre personas afines. Lógico. Pero el hecho básico es la educación que llevamos dentro, en nuestro corazón, que es lo que de verdad destaca sobre nuestros conocimientos o habilidades. Es el cómo hemos ido construyendo ese corazón nuestro, esa forma de ser. Yo creo que en eso está lo sustancial, pues de cómo es nuestro sentir, nuestro sentimiento, nuestras emociones, así es también nuestra finalidad, nuestro propósito, nuestra actitud de vida. No sé, la afinidad con una persona no es algo que escoges o escogemos. Vemos si somos afines o próximos a una persona o pensamos o sentimos de forma parecida, pero es una realidad hecha o fabricada por la vida, sin nuestra intervención. Nuestra naturaleza la vamos haciendo nosotros mismos, pero la naturaleza de otra persona, qué rasgos de humanidad nos unen o nos diferencian, eso es algo que está fuera de nuestra decisión personal. Es como salir a la calle y encontrar un aire limpio. Te gusta...

Sociedades crispadas

Vivo en un país que está reinventándose a sí mismo, en el que los cambios son prácticamente de un día para otro. Un país crispado y en crispación, un país enfrentado, un país con deudas y preocupaciones, agobiado, que me ofrece un paisaje de inestabilidad. Cualquier español está sometido a un agobio tremendo, por multitud de flancos abiertos. Por ejemplo, abuelos con pensión en los pueblos, ya no pueden dar más de sí, no son capaces de pagar precios abusivos de contribuciones o impuestos locales, precios abusivos de agua, luz. No pueden. Esos mismos abuelos, en una ciudad, muchos de ellos están alimentando a sus familias, los que se han quedado en el paro y viven de cáritas y bancos de alimentos. No se puede tener a un país así durante mucho tiempo. Un país no puede funcionar como un gran campo de refugiados. Dejamos a los abuelos, tomamos a los trabajadores. No hace falta que tengas coche y plaza de garaje, sin ir tan lejos, los gastos cotidianos pueden ser de aúpa. Los preci...

Castillos de naipes

Está en boca de todo el mundo y sirve como excusa para decir un buen puñado de tonterías. ¡¡La criisiiiss, quee vieenee la criiisiiss!! Esto de la crisis y de ver el mundo a lo grande, es decir, vernos a todos juntos, es un disparate tan absurdo y tan tonto como ver al jefe del mundo que todos los días vigila un gran centro de mando, con muchas computadoras y muchos cables y llegamos al cerebro, una sala enorme, con cientos y cientos de cables de muy distintos colores. ¡Oiga, tiene usted ahí un cablecito suelto! ¡Bah, no importa! ¡Oiga que tiene dos! ¡Oiga que tiene siete! ¡Oiga que tiene mil! El cerebro sigue funcionando. En realidad han puesto a un funcionario a escribir chuletillas, en la puerta, que hace creer que el cerebro sigue activo. Es como si la policía de Kansas pide respuesta a una emergencia nacional y el funcionario de la puerta le responde con una nota sobre el horóscopo del día. La crisis que ahora ha surgido, que parece que se ha hecho la r...

¿Evolución o involución?

El mundo es maravilloso, excepto en todo lo que guarda relación con nuestra especie. Vivimos en una sociedad demasiado falsa y demasiado hipócrita. Y esto es una razón de que la gente, mucha gente, demasiada gente, hoy vivimos solos, nos sentimos también solos. Nuestro egoísmo nos impide compartir y solamente tenemos ojos para vernos a nosotros mismos y a nuestros propios problemas. Y creemos que conseguir el amor es como ir al supermercado, dame dos kilos de amor y te pago con la tarjeta de crédito visa. La vida auténtica, la vida de verdad, fuera del marco artificial de nuestra especie, no es así. Y por esto, a pesar de sentirnos tan grandes, en realidad no somos nadie. Nuestros elegantes trajes no nos dan eso que el dinero no puede comprar. Espero que algún día podamos comprender esto. Yo hace mucho que dejé de ser idealista. No tengo fe ni tengo esperanza en esta especie. Evolucionaremos, no tengo duda. Sobreviviremos, seguro que sí. Pero a qué terrible coste, cuántos ...

Mi barrio en Salamanca

Cuando llegué a este apartamento, era un barrio tranquilo, muy tranquilo. Barrio periférico, residencial, de nueva construcción, edificios en su mayoría de tres plantas, amplios espacios ajardinados. Un 50 por ciento de las viviendas deshabitadas. Sin parada del autobús. Y al otro lado de una calle autopista, el cementerio municipal. Y el punto más alto de toda la ciudad, donde corre y sopla el aire, en invierno, en lo alto de una loma, en el noroeste de la ciudad. Era un barrio tranquilo, con poco ruido, donde se podía grabar sin molestias disonantes. Dejó de ser un barrio tranquilo, cuando el Ayuntamiento tuvo la feliz ocurrencia de utilizar la parada que tengo al otro lado de la calle, uno, dos, tres autobuses, a veces al ralentí. La percepción de silencio, sonidos, música, ruidos, ya es otra cosa, desde entonces. Disfruto de cada cosa o situación, en su momento. Si ahora toca parada del autobús, la llevo disfrutando unos buenos meses. De una forma pacífica, me está diciend...

La tranquila normalidad

El regreso a la tranquilidad tiene también su mérito.  Amo la tranquilidad, qué digo, amo con intensidad ultravioleta y de todos los colores a la tranquilidad. Beber en la tranquilidad es qué digo, maná del cielo, delicias de los dioses del firmamento, trocitos de Dios, de placer y felicidad.  ¡Me encanta la tranquilidad, soy feliz en la tranquilidad! ¡Amo la tranquilidad! ¡Y se me está notando! Qué es la tranquilidad. De nuevo cada palabra tiene muchos usos, según el contexto, según la persona. Yo hablo ahora de un tipo de tranquilidad, la tranquilidad que a mí me pone seguro, bien y feliz. La tranquilidad que saca mis mejores valores y cualidades y que me da fuerzas de vivir, me ilusiona. De esta tranquilidad es de la que ahora comienzo a escribir. Es la tranquilidad que podía decir Winston Churchill con aquella frase que afirmaba que la democracia es un sistema de gobierno donde saber que si alguien te llega a casa, de madrugada, no es otro que el leche...

Mundo interior

El mundo interior de una persona. Qué es, cómo es, cómo se produce y cómo se desarrolla, de qué forma influye en el comportamiento, destino y actitud ante la vida. El mundo interior, la percepción personal o la óptica desde la que miramos al mundo y a nosotros mismos. La circunstancia del mundo interior, la o las circunstancias internas, que son en definitiva nuestra naturaleza, libre de cualquier condicionante externo de raza, color de la piel, sexo, nombre, etcétera. El ADN de nuestra naturaleza esencial, el alma, la parte más cerebral y quizás más desconocida de nuestra especie. Qué somos. El mundo interior de una persona es muy amplio. El mundo interior se refleja en el inquieto modo de ser y de vivir de gentes sabias como Arquímedes, Edison, Galileo Galilei, Ramón Llull, Livingston y Stanley, Darwin. En el vivir inventando, creando, viviendo, pero principalmente en el vivir, en la raíz del comportamiento. Es decir, una persona con mundo interior no ha nacido para ser ...

Conductas humanas

No veo incongruente el destacar las cualidades de otras personas. Digo, no lo veo incongruente cuando está dentro de situaciones normales, de equilibrio, de armonía. Habitualmente destaco las cosas buenas de otras personas. Y sé que me paso en mi valoración, porque veo cómo yo soy y cómo son la gran mayoría de las personas. Yo destaco las cualidades y los aciertos de otras personas. No tengo miedo a que me arrinconen o que pasen de largo frente a mí, como si fuera invisible. No tengo miedo a que no me tengan en cuenta. Y no tengo miedo de quien está a mi lado, quizás haciendo una actividad mejor que yo mismo. En vez de callarme, de forma espontánea destaco su inteligencia. Y en vez de verle como un obstáculo, le veo a esa persona como un estímulo. Qué sucede con este tipo de cosas del comportamiento. Pues yo creo que principalmente son cosas no dogmáticas, cosas que tienes que saber resolver en el momento del día a día, sin dogmatismos, sin leyes inmutables. La conducta hu...

Alegría y buen humor

Alegría y buen humor. Dos capitales importantes, en la vida de un ser humano y en el conjunto de la vida de una sociedad. Porque una sociedad con alegría y buen humor es, sin duda, una sociedad rica, longeva, feliz. Y su felicidad no es una patochada de película, sino una felicidad real. Y bien, yo creo que ha sucedido que hemos asistido al completo fracaso de todas las instituciones, si han creado a seres humanos infelices, enfermos, tristes, desnaturalizados, sin auténtico buen humor. Me hacen gracia las formas que tenemos la gente de pasarlo bien. De repente pegar un espectáculo de cohetes artificiales que acaban asesinando a cientos de pájaros. Me resulta absurdo, ridículo, estridente. Tan estridente como muchas procesiones de semana santa de los pueblos que golpean los tambores y escupen a las trompetas, porque son unos pésimos músicos y carecen de buena organización y de la principal materia prima que les reúne en esas procesiones: la fe en Cristo. Es difícil la ...