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El Castillejo del Bonete

Durante la segunda mitad del 2008, de junio a diciembre, tuve la oportunidad de trabajar en un campamento arqueológico, fechado en el 2000 antes de Cristo, de la Edad del Bronce. Se trata de una construcción circular, en forma de espiral, alrededor de una cueva, en un lugar de gran visibilidad de caminos, próximo a un curso de agua. Una construcción circular, de unos 30 a 40 metros de diámetro, en la que podían vivir medio centenar de personas, realizada principalmente con grandes piedras y pasadizos subterráneos. Los muros, de medio metro de espesor. Un largo pasadizo, con grandes lajas de piedra, orientado al poniente. Una construcción en la cual encontramos un poblado amurallado, invisible para el exterior, mimetizado con el paisaje, que detrás de los gruesos muros de piedra, sirve de defensa, taller, morada y almacén de alimentos. Una de las cosas interesantes que ofrece esta construcción es que hallamos docenas de parecidas construcciones, repartidas por la peníns...

La siesta

Era una tarde de verano, de estas tardes calientes y licenciosas nada estiradas, nada pretenciosas que buscas el arrimo de un árbol y corre el viento, libre y sin ningún ornamento, con suaves e invisibles meneos por el vuelo de las hojas. Era de estas tardes valientes que la ropa estorba, tardes que buscas un sentido, una luz, una sombra de pausados movimientos, placentera y perezosa sin codicias, sin deseos por las dos siguientes horas. La vida, en estos momentos despreocupados y libres, sin dolor existencial, sin grandes reformas, mudanzas y grandes obras, se compone de buscar un lugar para el botijo, apañarse el sombrero de paja, pegar los zapatos a un tronco, echarse un bostezo si el cuerpo lo pide, desatar los nudos del estómago, hacer lo que más nos gusta o aquello que no se nombra, por ejemplo derrotar a la infelicidad y a la desgana, dejar de malgastarse en la incontinencia de orinarse por las ramas, de apresar contrariedades, de caminar por la vida...

Transparencia en el alma

Transparencia en el alma y vida en el verbo Existen fenómenos naturales, espontáneos, de escapársenos un grito de alegría cuando encontramos a alguien que es capaz de despertarnos o descubrirnos cosas nuevas o inéditas del ser humano, creo que a estos gritos de alegría dirían los viejos escritores, aquellos como el galdós y compañía, cosas de este estilo con transparencia en la descripción y vida en las palabras. Ahora ya, pensando en mi cosecha y en mi estilo propio de narrar las cosas, pienso en la llanura manchega como puedo pensar en las transparencias del alma; y digo, bien, llanura es La Mancha, pero por geografía interna creo que no soy de llanura sino de montañas y colinas y llanos; o sea, que al otro lado de la transparencia hay variedad humana. Y buscando comparaciones con el lugar manchego, esto es tierra de frontera, aquí donde la tierra no es la llanura del viñedo (al norte de aquí) sino que somos la tierra del camino (la vía augusta de los romanos, que hoy se...

Prácticas y teorías de vida

Todos los días de la vida estamos aprendiendo, a la par que vivimos. Todos los días aprendemos a enfocar y a ver la realidad con ojos más auténticos, a saber discernir y separar el grano de la paja, lo importante y valioso de lo secundario y accesorio. Y en estos contextos, la vida nos va ofreciendo diferentes escenarios, diferentes circunstancias, diferentes personajes y diferentes experiencias, que van haciéndonos como personas, con una forma de ser concreta y definida, con unos valores y fundamentos de vida, con unos principios de educación y con un camino de comportamiento. Esto es la teoría. Llegados a la práctica, en este mundo puedes encontrarte cualquier cosa, aún aquellas cosas que puedan sonarte a ridículas, absurdas, disparatadas, sin fundamento, fuera de toda objetividad. El conjunto de nuestra vida diaria viene dictado por cómo son nuestras circunstancias, además de venir dictado por cómo somos nosotros mismos. Pero si las circunstancias son favorables, es fácil t...

Mudando la piel

Muchas gracias, compañeros y amigos de ANDADE , por esta nueva oportunidad de compartir mi experiencia personal con los lectores, que continúa los dos textos editados en los números 77 y 78 de esta revista. Qué quiero compartir con todos vosotros en estas líneas. No tiene sentido que os hable de las dudas, los cansancios, las penas o las preguntas transitorias que desaparecen sin traspasar la piel. Para los pesimismos y los pesimistas, ya hemos agotado nuestra capacidad de lectura. Sí al optimismo, pero seamos realistas. O te mueves o no avanzas, de ti depende. Lo dice un ejemplo más, mi propia vivencia. A través de ella, os quiero expresar que la vida no termina al perder una extremidad. Es por esto que existe vida y que existen caminos abiertos, después del trauma de sobrevivir a un cáncer agresivo y ser amputado de un brazo.  Vale la pena luchar y no venirse abajo, sin sentirse un mueble que nada más espera a morirse. Vale la pena caerse y levantarse las veces que h...

El cajón del olvido

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Tengo literatura y música, en el cajón abierto y siempre accesible del olvido, de las cosas pendientes, inacabadas, que piden ponerse al día y que nunca encuentran su momento de hacerlo. De esas cosas que siempre encuentran una buena excusa para hacerse mañana. De esas mismas cosas que aprietan como una china en el zapato, recordando la necesidad profunda de llevarlo a la práctica, de sacarlo del cajón del olvido y de los proyectos pendientes. Las músicas y las literaturas que no quieren olvidarse, a pesar de habitar en el cajón del olvido y de las cosas inacabadas. El mundo de la música y el de la literatura son, para mí, dos mundos diferentes aunque están interconectados, pero su lenguaje es muy distinto. La música es, para mí, algo directo, algo que se vivencia en cada nuevo ensayo. La melodía que puedes haber tocado diez mil veces, en cada nueva interpretación toma un nuevo sentido. Por ejemplo, en la música pulsando unas cuerdas de nylon, en una guitarra. ...

Madre

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Hoy, a diez años de su partida, escribo esta carta como aquéllas que escribía a los reyes magos siendo un niño. Alguien siempre las leías en esta orilla del río de la vida y, en la otra, seguramente la magia sonreía. Pues, con la misma ilusión de despertar una sonrisa allá en el cielo, y aunque no sea navidad, aquí van unas letras para la gran mujer que me dio la vida. Querida madre: Cada estación del año ofrece, según su sazón, sus diferentes regalos según el ser humano transcurre por ellas. Y en cada una el hombre aprende de los instantes irrepetibles que, en aparente equilibrio cíclico, viajan con periodicidad constante a través del tiempo. Al igual que ellos, las estaciones, las vidas humanas nos ofrecemos, unas a otras, según llevamos dentro. El triste, al extender su tenderete en el bazar de la vida, ofrecerá tristezas. El desalmado y el conquistador, seguramente barbarie, batalla y campos de sangre. El carpintero, el trabajo con sus manos sobre la madera...

Escapes del mundanal ruido

¿Dónde han sido mis refugios? Un ático, un buen refugio, un estar a lo lejos de todo, y tan cerca del cielo como tocar la luna desde la terraza. Era en Salamanca. Una peña, una gran peña, de unos 200 metros de altura, surgida, como una mole de piedra, de la nada. Todo campo alrededor, pero ahí, una peña surgida en el campo, una mole de piedra, de granito. En el pueblo de La Peña, provincia de Salamanca. Una peña con escaleras del tiempo, quizás miles de años, tiempos que los vacceos (celtas) habitaban aquellas tierras y esa peña era, para ellos, como un motivo mágico, de culto, un ¡oh qué peña! ¡subámonos en ella para hacer hogueras y bailar! Si me pillo ahora un mapa, y hago así como un círculo, un radio de 100 kilómetros, tengo como cien, doscientos refugios, en lugares preciosos de Salamanca y Zamora, adonde iba a perderme, a estar en lugares que me ponían las pilas, me cargaban, me hacían sentirme vivo. Las Arribes del Duero. El Río Duero, haciendo de frontera entr...

Cambios sociales

Llevamos algo así como veinte o treinta años que estamos escuchando muchos nuevos conceptos, no solamente referidos al ámbito científico sino al ámbito social. Estamos, en algún sentido, asistiendo a un tiempo de poderosos cambios globales, que no es que sean puramente cambios en usos de cultivar la tierra o de cambios climáticos, sino que son tiempos con fortísimos cambios en nuestra sociedad, en nuestras formas y fondos de hacer sociedad, en nuestra forma de interrelacionarnos unos con otros. En realidad no solamente está cambiando nuestra forma de hacer sociedad sino que nosotros mismos estamos cambiando. Estamos cambiando a fuerza de toda una fuerza de propaganda activa que está interviniendo en el día a día. Me interesa todo el movimiento ciudadano que representa el movimiento de repoblación de los medios rurales. Me interesa como persona, pero me interesa también como activista social que he sido, comprometido, por la cara, de gratis, muchos años. He creído en los ca...

Tranquilidad

La apacible y tranquila vida que cantaba Fray Luis de León en su poema, qué descansada vida la del que huye del mundanal ruido. Sí, ciertamente, es verdad. Así quiero vivir yo, la activa y descansada vida, la del que huyo del mundanal ruido, eso es, huyo del ruido para sentir el silencio y la música, huyo del ruido para encontrarme con los auténticos y verdaderos sonidos de la vida. Creo que lo estoy consiguiendo y creo que lo voy a conseguir. Solamente tengo que seguir siendo quien ya soy, hacer más de lo mismo que ya hago, progresivamente iré encontrando más real esta descansada y activa vida del que encuentra los verdaderos sonidos, sin huir de nada, ni siquiera del mundanal ruido. Para llegar a estos primeros pasos de este primordial objetivo, he tenido que cambiar, es verdad, hacer cambios para vivir la paz y la tranquilidad que anhelaba. Vivir con tranquilidad es un derecho fundamental, pero digamos esto a quien vive situaciones de éstas que ahora se llaman de al...